La misma tecnología que prometía catapultarnos al futuro está obligando a la industria a dar un paso atrás. En Computex 2026, uno de los escaparates tecnológicos más importantes del mundo, quedó en evidencia una paradoja incómoda: los fabricantes de laptops están volviendo masivamente a configuraciones de 8 GB de RAM, una especificación que hace apenas dos años muchos consideraban obsoleta.
El culpable tiene nombre y apellido: la inteligencia artificial. Y la ironía es brutal.
La crisis que nadie quería admitir
Durante 2024 y gran parte de 2025, el mercado de laptops vivió un momento de madurez. Microsoft estableció los 16 GB de RAM como requisito mínimo para clasificar un equipo como Copilot+ PC, y Apple, por su parte, fijó los 16 GB como base en toda su línea MacBook Air y Pro. Parecía que el sector finalmente había dejado atrás la era de los equipos raquíticos en memoria.
Pero la historia dio un giro dramático. Los centros de datos de inteligencia artificial —operados por gigantes como Meta, Google, Microsoft y Amazon— están consumiendo aproximadamente el 70% de todos los chips de memoria producidos globalmente en 2026. Esa demanda descomunal no solo agotó las existencias de memoria de alto ancho de banda (HBM), sino que arrastró consigo el precio de la memoria DDR5 estándar, que pasó de alrededor de 7 dólares por unidad a cerca de 19,50 dólares —un aumento de más del 100% en el último año.
El resultado es una crisis en cadena que golpea directamente al bolsillo del consumidor final.
Computex 2026: la feria que cambió las reglas

En el marco de Computex 2026, la respuesta de la industria quedó expuesta sin ambages. El Dell XPS 13, uno de los productos estrella del evento, se presentó con precio inicial de 699 dólares y —sorpresa— 8 GB de RAM, acompañado de un procesador Intel Core Series 3 de la arquitectura «Wildcat Lake». No fue el único.
Acer presentó su Swift Air 14 con un Intel Core 5, 512 GB de almacenamiento y, sí, también 8 GB de RAM, a un precio de 699 dólares. Chuwi fue aún más lejos con su UniBook: CPU Core Series 3 304, 256 GB de almacenamiento y 8 GB de RAM a un precio aproximado de 449 dólares.
Lo más revelador, sin embargo, no fue que marcas de gama media o presupuestaria tomaran esta decisión. Microsoft también lanzó una Surface Laptop for Business de 13 pulgadas con 8 GB de RAM a un precio de arranque de 1.299,99 dólares. Dicho de otro modo: 8 GB de RAM ya no es solo sinónimo de laptop barato; es una consecuencia directa de una crisis de componentes que afecta a toda la cadena de valor.
Según TrendForce, el segmento de laptops de gama media —que concentra la mayor participación de mercado— está adoptando de forma masiva la configuración de 8 GB como mecanismo para estabilizar su cadena de suministro y mantener precios accesibles. La firma de análisis proyectó fluctuaciones de precios significativas en el mercado de PC hacia el segundo trimestre de 2026, y esa proyección se está cumpliendo.
¿Qué tan malo es realmente un laptop con 8 GB hoy?
Aquí el debate se complica. Andrew E. Freedman, editor sénior de Tom’s Hardware matiza la alarma: «8 GB de memoria es funcional para el usuario correcto. Hablamos de personas que usan principalmente un navegador web y aplicaciones ligeras, que no abren muchas pestañas y hacen una o dos cosas a la vez».
El precedente más cercano es Apple con su MacBook Neo, que emplea 8 GB de RAM con el chip A18 Pro (el mismo del iPhone 16 Pro).
Sin embargo, el ecosistema Windows es una historia diferente. Windows 11 es un sistema operativo considerablemente más pesado en consumo de recursos que macOS. Microsoft, de hecho, recomienda 16 GB como base para gaming y 32 GB para quienes mantienen varias aplicaciones abiertas simultáneamente. Esa brecha entre lo que el sistema operativo pide y lo que los fabricantes están entregando es, cuando menos, preocupante.
Hay otro elemento revelador: los laptops con 8 GB de RAM en esta nueva ola incluyen tecla Copilot, pero no pueden certificarse como Copilot+ PC, ya que ese estándar exige 16 GB. Es decir, la industria está vendiendo laptops con el branding visual de la IA que, paradójicamente, no pueden ejecutar las funciones de IA para las que fueron diseñados esos atajos.
Las implicancias para los próximos años

La pregunta que los consumidores deben hacerse no es si estos laptops funcionan hoy, sino cómo funcionarán en dos o tres años. Históricamente, las aplicaciones de productividad, los navegadores con múltiples extensiones y los sistemas operativos siempre han escalado en consumo de recursos, y la memoria RAM es el primer cuello de botella que se manifiesta.
La crisis estructural no tiene solución a corto plazo. Según ByteIota, tanto SK Hynix como Micron tienen su producción de HBM para 2026 completamente comprometida con los grandes proveedores de IA. Las nuevas fábricas de semiconductores no estarán operativas antes de finales de 2027 o 2028. Bloomberg, por su parte, caracteriza esta tendencia como una «reasignación estratégica permanente», no como una caída cíclica.
Para el usuario latinoamericano, el panorama se traduce en precios más altos por menos especificaciones. La RAM ha llegado a representar hasta el 35% del costo total de fabricación de un laptop, cuando históricamente estaba entre el 10% y el 18%. Eso encarece los modelos con 16 GB y hace casi inaccesibles los de 32 GB. Dell, según reportes del sector, está cobrando hasta 550 dólares adicionales para pasar de 16 GB a 32 GB de memoria LPDDR5X.
Un consejo que ningún fabricante quiere dar
Si estás evaluando comprar un laptop en 2026, la recomendación del sector especializado es clara: si tu presupuesto lo permite, prioriza 16 GB de RAM, aunque eso signifique pagar más por un procesador de menor generación. La memoria RAM es el componente que más directamente incide en la longevidad de un equipo cotidiano.
Y si el presupuesto te lleva inevitablemente a los 8 GB, verifica antes que el modelo tenga ranura de memoria expandible —algo cada vez más raro en los diseños ultradelgados modernos— o considera comprar una versión reacondicionada de gama media del año anterior, que probablemente ofrecerá mejores especificaciones por un precio similar.
La crisis de componentes que alimentó la IA nos recordó una verdad incómoda del hardware: el progreso no es lineal. A veces, la tecnología del mañana le roba recursos a la tecnología del presente. Y en 2026, ese presente tiene 8 GB de RAM.