Un nuevo incidente relacionado con un teléfono Samsung Galaxy encendió las alarmas en India, luego de que un hombre de Greater Noida sufriera quemaduras tras la presunta explosión del equipo que llevaba en el bolsillo de su pantalón.
De acuerdo con reportes citados por medios locales y por Android Authority, el teléfono habría comenzado a arder sin advertencia aparente. El usuario intentó retirarlo rápidamente, pero el contacto con el dispositivo provocó lesiones en las manos y en la parte inferior del cuerpo. Imágenes difundidas en redes sociales muestran el aparato completamente calcinado, con daños severos en la batería, la cubierta trasera y el compartimento interno.
El modelo exacto no ha podido ser confirmado. La distribución de las cámaras que todavía se alcanza a distinguir en las fotografías recuerda a la familia Galaxy S26, aunque el deterioro del equipo impide identificarlo con seguridad. Según la información disponible, el teléfono habría sido comprado aproximadamente un mes antes del incidente y funcionaba con normalidad hasta el momento del siniestro.
Samsung India habría sido contactada para entregar una explicación y determinar si la compañía recibió el equipo para someterlo a un análisis técnico. Hasta ahora, no se ha informado públicamente cuál fue la causa concreta de la falla ni si el dispositivo utilizaba un cargador o accesorios originales.
Este caso sería el cuarto reporte durante 2026 relacionado con la explosión o el sobrecalentamiento extremo de un teléfono insignia Galaxy. Entre los episodios anteriores mencionados se encuentran equipos identificados como Galaxy S25 Plus, Galaxy S25 FE y Galaxy S24. No obstante, la cantidad de incidentes continúa siendo muy baja en comparación con los millones de teléfonos vendidos por la empresa a nivel global.
Las baterías de iones de litio pueden experimentar un fenómeno conocido como fuga térmica cuando se produce un cortocircuito interno o un aumento descontrolado de la temperatura. También pueden influir golpes, perforaciones, exposición prolongada al calor, defectos de fabricación o accesorios de carga dañados. Sin una investigación forense, no es posible atribuir este caso a ninguna de esas causas.
Especialistas recomiendan no continuar utilizando un teléfono que presente hinchazón, calentamiento inusual, humo, olor extraño o daños físicos. Ante cualquiera de estas señales, lo más seguro es alejarlo de materiales inflamables y solicitar asistencia técnica, sin intentar abrirlo ni perforar la batería.