Un incidente ocurrido en Corea del Sur volvió a poner bajo la lupa la seguridad de los dispositivos móviles de alta gama. Un usuario identificado en Reddit como «chocho-789» reportó que su Samsung Galaxy S24 comenzó a inflamarse de forma abrupta mientras navegaba normalmente por internet, sin estar conectado a la corriente eléctrica. En cuestión de segundos, el teléfono empezó a desprender humo, acumuló un calor extremo y finalmente explotó en la palma de su mano, partiéndose en dos por la parte inferior.
El afectado aseguró que el dispositivo no había sufrido caídas previas, nunca fue llevado a reparación y tampoco presentaba daños físicos visibles antes del siniestro. El cuerpo de bomberos que respondió al llamado determinó que los signos del incendio eran consistentes con una ignición de batería de litio, el tipo de celda energética que utilizan prácticamente todos los teléfonos inteligentes modernos. Afortunadamente, el usuario solo sufrió ampollas leves, en parte gracias a que la carcasa inferior cedió durante la explosión, actuando como una especie de válvula de escape que redujo la gravedad del impacto.
El usuario afirmó contar con material de video relacionado con el incidente y se encuentra en contacto con el servicio técnico de Samsung en Corea del Sur, aunque exige comunicación directa con la sede central de la compañía.

Vale mencionar que no es la primera vez en 2026 que un dispositivo Galaxy protagoniza este tipo de noticias: a comienzos del año se reportó la explosión de un Galaxy S25 Plus mientras se encontraba en proceso de carga. Sin embargo, los medios especializados advierten que, dado el volumen de millones de unidades vendidas en todo el mundo, los casos reportados siguen siendo estadísticamente aislados y no hay evidencia de un problema sistémico en la línea Galaxy S24.
Aun así, expertos recomiendan no ignorar las señales de alerta: si un teléfono se calienta de manera inusual, emite humo o comienza a deformarse, lo más prudente es alejarlo de personas, no intentar tocarlo con las manos descubiertas, no usar agua para apagar el fuego —las baterías de litio reaccionan de forma impredecible— y contactar a los servicios de emergencia de inmediato.