El Samsung Galaxy Z TriFold ya está en camino de desaparecer. Un nuevo informe sugiere que la compañía está sacrificando las ventas del teléfono triple plegable apenas tres meses después de su debut, poniendo fin a su exhibición experimental de 2.899 dólares.
Pero aunque las ventas del Galaxy Z TriFold se están deteniendo, aparentemente no es el final del camino para un smartphone tan ambicioso.

¿Qué queda por desarrollar?
En medio de la supuesta eliminación del TriFold, nuevos rumores insinúan que Samsung no planea abandonar el concepto por completo. Parece que la marca está apostando por un sucesor mejor, que es más delgado y refinado que el Z TriFold original.
Samsung recibió opiniones sobre la primera generación del TriFold, y el grosor parece ser uno de sus mayores inconvenientes. No sorprende que los primeros diseños plegables sean voluminosos, teniendo en cuenta su estructura de múltiples bisagras. Pero Samsung podría hacer la próxima versión aún más delgada y refinar el factor de forma general para hacerla más práctica para el uso diario.
El Samsung con pantalla deslizable
Aparentemente, Samsung se toma en serio un teléfono con pantalla deslizable, y los últimos detalles apuntan a un dispositivo que ofrece más espacio en la pantalla sin el volumen ligado a los diseños actuales. Según un filtrador, la idea ya ha surgido antes, pero esta vez parece más un producto real.
Este dispositivo está construido alrededor de un factor de forma deslizante. En lugar de plegarse hacia dentro, la pantalla se extiende hacia fuera, permaneciendo plana mientras amplía tu espacio utilizable. Ese cambio por sí solo podría cambiar la sensación diaria del teléfono.
El tamaño es una gran parte del atractivo. Se espera que la pantalla ampliada alcance unas 7 pulgadas, situándola cerca del territorio de una tableta pequeña pero manteniendo la forma estándar de un teléfono cuando está cerrada.
Samsung también está poniendo el foco en la fiabilidad a largo plazo. Las primeras pruebas parecen más estables que en prototipos anteriores, pero detalles clave como los materiales y la durabilidad a lo largo del tiempo aún no se han compartido.
Un análisis más detallado del enfoque deslizante
El concepto de pantalla expandible no es nuevo. Se ha experimentado antes en laptops y otros smartphones conceptuales.

El diseño se centra en una pantalla que se extiende horizontalmente, dándote más espacio sin introducir pliegues. Como se mantiene plano a medida que se expande, debería reducir la tensión en el panel con el tiempo.
Esto ya no es solo un concepto. El desarrollo parece estar orientándose hacia el uso en el mundo real, con más atención a cómo funciona el dispositivo en situaciones cotidianas.
Se espera que el mecanismo dependa de la entrada manual en lugar de de motores. Esa elección podría reducir el riesgo de fallo mecánico y mejorar la fiabilidad a largo plazo, aunque puede que no resulte tan fluida como un sistema automatizado.
Por qué Samsung está replanteando el formato
Este movimiento señala una reinterpretación más amplia de los diseños actuales. Los teléfonos plegables hicieron que las pantallas más grandes fueran portátiles, pero también introdujeron pliegues visibles, mayor grosor y preocupaciones en torno a las bisagras.
Una estructura deslizante evita algunos de esos sacrificios. Sin una curva, la pantalla se mantiene constante y los cambios internos podrían ayudar a equilibrar el peso y el grosor de una forma más natural.

Aún no es una solución perfecta. Samsung sigue trabajando en cómo mantener el dispositivo delgado manteniendo la resistencia, y las primeras señales sugieren que no será mucho más fino que las opciones existentes.
Qué esperar en los próximos años
Sin embargo, no va a llegar un lanzamiento pronto. El calendario actual apunta más cerca de 2027, lo que da a Samsung tiempo para perfeccionar tanto el hardware como la experiencia global.
Esa larga trayectoria sugiere que es un proyecto serio, no un experimento rápido. Es probable que la empresa se centre en mejorar el mecanismo deslizante y asegurar que la pantalla pueda soportar expansiones repetidas a lo largo del tiempo.
También está la cuestión de dónde encaja. Este tipo de dispositivo podría estar junto a modelos existentes en lugar de reemplazarlos, dependiendo del precio y los planes de despliegue.
Por ahora, la dirección está clara. Samsung está invirtiendo en alternativas, y este diseño deslizante destaca como una de sus apuestas más concretas hasta la fecha. Si el desarrollo sigue en marcha, tu próximo teléfono de pantalla grande puede que ni siquiera se derrumbe.