Samsung dio un paso decisivo en la expansión de su nueva capa de personalización al confirmar el calendario de actualización a One UI 9, basada en Android 17, para los Galaxy S25, S25+, S25 Ultra y S25 Edge, junto con los plegables Galaxy Z Fold 7 y Galaxy Z Flip 7. Según el cronograma difundido por la propia filial tailandesa de la compañía, el despliegue estable comenzó el 28 de septiembre en ese mercado, lo que marca la hoja de ruta más clara hasta ahora para los dispositivos anteriores a la línea Galaxy S26, que fue la primera en recibir el sistema.
Un lanzamiento por etapas
El surcoreano no distribuye sus actualizaciones de forma simultánea en todo el mundo, sino que las libera de manera escalonada según el país y el operador. Por eso, aunque Tailandia ya tiene fecha confirmada, se espera que otros mercados de Asia, Europa y América reciban la actualización en los días o semanas siguientes, siguiendo el patrón habitual de la marca. Además, Samsung ya había abierto un programa beta para el Galaxy S25 en Estados Unidos, Reino Unido, Corea del Sur e India desde comienzos de septiembre, lo que sirvió como antesala directa a esta versión definitiva.
El plan de Samsung no se detiene ahí. La compañía también adelantó que el Galaxy S23 FE comenzará a recibir el nuevo sistema en octubre, un indicio de que los Galaxy S23 y S24, junto con sus respectivas variantes, podrían sumarse ese mismo mes al listado de equipos compatibles, tal como suele ocurrir con el orden habitual de estos despliegues escalonados.
Qué trae de nuevo esta versión
One UI 9 no solo actualiza la base de Android a la versión 17, sino que introduce mejoras concretas en seguridad y privacidad. Entre las novedades destaca un sistema de alertas que advierte al usuario cuando detecta la presencia de malware, avisa sobre la instalación de aplicaciones provenientes de fuentes no oficiales y señala permisos innecesarios que ciertas apps solicitan sin justificación aparente. Estas funciones se suman a los ajustes visuales y de fluidez que Samsung ya había mostrado en la versión beta, pensados para aprovechar mejor el hardware de los modelos plegables y los sensores de la serie S25.
Para los usuarios en Latinoamérica, lo relevante es que la actualización no llega de golpe a toda la región, sino que dependerá de cada operadora y del canal de distribución del equipo, ya sea liberado o vinculado a una compañía telefónica. Quienes posean un Galaxy S25 o alguno de los plegables Z7 pueden revisar la disponibilidad directamente desde el menú de actualización de software del dispositivo, donde Samsung notifica cuando el paquete está listo para instalarse.
Con este movimiento, la compañía surcoreana reafirma su estrategia de acortar los tiempos de espera entre generaciones, una decisión que responde tanto a la presión competitiva de otros fabricantes como a la demanda de los usuarios por recibir mejoras de seguridad más rápido, sin tener que esperar meses adicionales tras el lanzamiento inicial en los equipos insignia más recientes.