Imagina despertar el 1 de julio y que tu celular solo sirva para llamar al 911. Sin WhatsApp, sin llamadas a tu familia, sin datos móviles, sin trabajo. Esa es la realidad que podría enfrentar la gran mayoría de los mexicanos si no registran su línea celular antes del 30 de junio de 2026, fecha límite establecida por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para vincular todos los números telefónicos activos del país con la Clave Única de Registro de Población (CURP) .
¿De qué trata el registro y por qué es obligatorio?
El registro obligatorio de líneas celulares en México fue anunciado el 9 de enero de 2026 por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) . La medida exige que todas las líneas móviles del país —sin importar si son prepago o pospago, nuevas o antiguas— queden asociadas a la identidad oficial de su titular mediante su CURP o RFC .
El argumento central del gobierno federal es claro: el anonimato de los teléfonos celulares ha sido, durante años, una herramienta predilecta del crimen organizado. Extorsiones telefónicas, fraudes y amenazas operan en gran medida gracias a que los delincuentes pueden usar líneas sin nombre ni rastro. Al vincular cada número a una persona real, las autoridades buscan desmantelar ese escudo de impunidad .
Los números que asustan
La magnitud del problema se refleja en una estadística que debería encender las alarmas. Según la Unidad de Inteligencia Competitiva Especializada en Telecomunicaciones, México cuenta actualmente con 158 millones de líneas telefónicas activas vinculadas a un celular. Sin embargo, al corte del 19 de mayo de 2026, apenas 49.5 millones de usuarios habían completado el registro obligatorio: es decir, apenas el 31% del total .
Eso significa que más de 108 millones de líneas —la gran mayoría del país— podrían ser suspendidas el 1 de julio si sus titulares no actúan antes del plazo. La suspensión no es parcial: implica la interrupción total de llamadas, mensajes de texto y uso de datos móviles, con la única excepción de las llamadas de emergencia .

Carlos Slim pide frenar el reloj
Quien levantó la voz más fuerte fue nada menos que el hombre más rico de México. Carlos Slim, propietario de América Móvil (Telcel), la operadora más grande del país, pidió públicamente que las autoridades le den una «reestudiadita» al proceso . En conferencia de prensa, el magnate señaló que el plazo es «demasiado corto» y que el avance es especialmente lento en el segmento de prepago, que representa cerca del 80% de las líneas móviles de México .
«Lo del registro está muy complicado… demasiado corto el tiempo. Yo creo que deberían de darle una reestudiadita ahí a ver qué es lo que hace que sea más eficaz para conveniencia del cliente y de la autoridad», declaró Slim .
El magnate también advirtió que, de no replantear el esquema, el 1 de julio podría producirse un corte masivo de líneas que afectaría no solo a millones de ciudadanos, sino también a empresas y a las propias autoridades .
¿Qué datos se piden y qué no se puede pedir?
Para completar el trámite, cada usuario debe presentar una identificación oficial vigente (INE o pasaporte), su CURP, y en ciertos casos una autofoto o prueba de vida para validar su identidad en la plataforma de su operadora .
La autoridad reguladora ha sido enfática en un punto crucial: no está permitido solicitar datos biométricos sensibles como huellas digitales, escaneo de iris o ADN . Esta aclaración no es menor. Ante la confusión generalizada del proceso, han surgido intentos de fraude en los que personas malintencionadas se hacen pasar por representantes de las compañías telefónicas para robar información personal de los usuarios . La regla de oro es simple: si alguien te pide más datos de los señalados, es una estafa.
Cómo registrar tu número antes de que sea tarde
El proceso puede hacerse desde casa, sin necesidad de ir a una tienda física. Cada operadora —Telcel, Movistar, AT&T, Bait, Unefon y otras— cuenta con su propio portal web o aplicación móvil habilitada para el trámite . Los pasos básicos son:
- Ingresar al portal oficial de tu compañía y buscar la sección de «registro obligatorio» o «asociación de línea a CURP»
- Ingresar tu número activo junto con los datos de tu identificación oficial y CURP
- Subir imágenes claras de tus documentos y, en algunos casos, realizarse una selfie de validación
- Guardar el folio o comprobante que emite el sistema al finalizar el proceso
- Verificar tus líneas registradas en el portal público de la CRT
El trasfondo: privacidad, seguridad y desconfianza
El registro obligatorio de líneas no es una idea nueva en México. Un intento anterior —el llamado PANAUT— fue declarado inconstitucional por la Suprema Corte en 2022 por considerar que violaba el derecho a la privacidad al exigir datos biométricos. La nueva versión, impulsada por el gobierno de Sheinbaum, intenta corregir esos errores al limitarse al vínculo con el CURP y prohibir la recopilación de datos sensibles .
Aun así, la desconfianza ciudadana persiste. Para muchos usuarios, entregar su identidad a una base de datos del Estado —aunque sea de manera indirecta, a través de las operadoras— genera dudas legítimas sobre la protección de su información personal. El reto del gobierno no es solo técnico: es también convencer a millones de mexicanos de que este registro es un escudo contra el crimen, no una nueva forma de vigilancia.
Con apenas un mes para el plazo final, y con más de 100 millones de líneas aún sin registrar, la carrera contra el reloj está lejos de terminarse. La pregunta ya no es si el sistema colapsará el 1 de julio, sino cuánto está dispuesto a ceder el gobierno para evitarlo.