Hay nombres que se volvieron leyenda en la industria tecnológica sin necesidad de haber trabajado en ninguna gran empresa ni de haber lanzado un producto propio. Evan Blass es uno de ellos. Conocido en el ecosistema digital bajo el seudónimo @evleaks, Blass anunció el 3 de mayo de 2026 que abandonaría la plataforma X con un mensaje tan escueto como definitivo: «This will probably be my last post here» («Este probablemente sea mi último post aquí»).
Durante casi dos décadas, la cuenta @evleaks fue una de las fuentes más confiables y anticipadas del sector. Blass comenzó su carrera como filtrador en 2009 y se consolidó en Twitter —hoy X— a partir de 2012, revelando imágenes, especificaciones y fechas de lanzamiento de dispositivos que aún no habían sido anunciados por sus fabricantes. Su historial de aciertos abarca a gigantes como Samsung, LG, Nokia, HTC, Motorola y Apple, entre muchos otros, lo que le valió la atención constante de medios tecnológicos internacionales.
No es la primera vez que Blass anuncia su retiro. En agosto de 2014, sorprendió al mundo tech al publicar un lacónico «[RETIREMENT]» en su cuenta. En aquel entonces, los motivos tenían que ver tanto con dificultades económicas —la imposibilidad de monetizar su trabajo en Twitter— como con problemas de salud, ya que fue diagnosticado con esclerosis múltiple, una enfermedad crónica que requiere medicación continua y costosa. Sin embargo, regresó poco tiempo después y continuó activo hasta 2026.
Esta vez, la situación económica vuelve a ser el detonante principal. Según información publicada por el blog Jetstream, Blass, quien se aproxima a los 50 años, enfrenta serias dificultades financieras: no puede costear sus medicamentos ni siquiera los gastos básicos de transporte diario. A pesar de ser reconocido globalmente como una de las figuras más influyentes del periodismo tecnológico informal, su trabajo en X nunca fue remunerado de forma sostenible.
A diferencia de su primer retiro, en esta ocasión todo apunta a que la decisión es definitiva en lo que respecta a X. Blass indicó que planea trasladar su actividad a Instagram, plataforma donde podría tener mayores posibilidades de generar ingresos. La noticia generó reacciones de lamento entre periodistas y entusiastas de la tecnología, quienes describieron su partida como una de las peores noticias del año en el sector.
La trayectoria de Evan Blass representa un capítulo singular en la historia del periodismo tecnológico: la de una persona que, desde la informalidad y sin el respaldo institucional de ningún medio, logró convertirse en fuente de referencia para la industria entera.