Xiaomi parece dispuesto a sacar la refrigeración activa en smartphones del nicho y llevarla al mercado principal con el próximo Redmi K90 Max. Aunque los ventiladores integrados no son nuevos, hasta ahora se han limitado principalmente a los teléfonos gaming over-top. Con Xiaomi preparándose ahora para subirse al carro, la tecnología podría finalmente llegar a un público mucho más amplio.
¿Qué sabemos sobre el sistema de refrigeración del Redmi K90 Max?
En una reciente serie de adelantos en Weibo, el presidente de Xiaomi, Lu Weibing, reveló que el Redmi K90 Max contará con un nuevo sistema de refrigeración compuesto por un gran ventilador de 18,1 mm y un conducto rediseñado que, según se informa, aumenta el flujo de aire en un 40%. La empresa afirma que este sistema puede reducir las temperaturas hasta 10 grados Celsius en solo 100 segundos bajo carga.

La idea detrás de este nuevo sistema es ofrecer a los usuarios un mejor rendimiento sostenido. Aunque los chips modernos de gama alta pueden ofrecer potencia seria, solo pueden hacerlo en ráfagas cortas antes de que se active la limitación térmica. La refrigeración activa busca mantener un rendimiento estable durante sesiones de juego largas, en lugar de subir y bajar de nivel.
¿Qué hace que el enfoque de Xiaomi destaque?
Aunque Xiaomi ya ha experimentado con funciones de gaming antes, llevar un ventilador físico a la serie Redmi K supone un cambio notable, ya que no se espera que sea un dispositivo experimental único. En cambio, podría señalar que la empresa ve la refrigeración activa como algo que más usuarios podrían desear realmente.

Otras marcas ya han explorado esta tecnología. Teléfonos como el Oppo K13 Turbo Pro, Honor Win y RedMagic 11 Pro vienen con ventiladores internos, pero en gran medida se han dirigido al segmento de juegos para entusiastas. Ahí es donde Xiaomi destaca. Su serie Redmi K se sitúa más cerca de la categoría de masa premium, no de una línea de juegos de nicho. Si Xiaomi lo ejecuta bien, los ventiladores integrados podrían empezar a aparecer en dispositivos más convencionales.
Con una pantalla de 165Hz, un chipset insignia de nueva generación y optimizaciones enfocadas en el gaming también, el Redmi K90 Max no solo persigue especificaciones. Podría acabar poniendo los ventiladores físicos en el foco de atención de una forma que los teléfonos gaming de nicho no han conseguido hasta ahora.