Los teléfonos, vehículos eléctricos y otros dispositivos que se calientan podrían pronto contar con una nueva herramienta potente que los mantenga frescos. Ingenieros de la Universidad de Houston han desarrollado una técnica novedosa de gestión térmica que funciona como un «diodo térmico», permitiendo que el calor fluya solo en una dirección. Este avance, basado en un concepto llamado rectificación térmica, ha sido desarrollado por Bo Zhao, un profesor de ingeniería galardonado y reconocido internacionalmente en el Cullen College of Engineering, y su estudiante de doctorado, Sina Jafari Ghalekohneh. La nueva tecnología podría, en teoría, ayudar a la electrónica a controlar los puntos calientes, potencialmente prolongando la vida útil de la batería y evitando el sobrecalentamiento, según se publicó en Physical Review Research.

Los smartphones actuales y la electrónica portátil suelen tener problemas con el calor porque los materiales tradicionales permiten que la energía térmica viaje libremente en todas las direcciones. Eso significa que el calor interno de las baterías o procesadores puede permanecer o incluso volver a los componentes, lo que provoca temperaturas excesivas, menor rendimiento y un desgaste más rápido de la batería. El nuevo diseño de diodo térmico cambia esa dinámica al empujar el calor hacia adelante mientras bloquea el flujo inverso, ofreciendo a los ingenieros una forma más precisa de regular las temperaturas dentro de los dispositivos.
Cómo funciona el diodo térmico
En lugar de depender de materiales convencionales que permiten que el calor se mueva libremente, el equipo de investigación creó estructuras utilizando materiales semiconductores bajo un campo magnético, que altera la forma en que la energía se mueve a nivel microscópico. Esa configuración crea una vía térmica unidireccional, muy parecido a como un diodo eléctrico deja fluir corriente en una dirección. Todo esto evita que el calor salga de zonas sensibles y evita que vuelva a subir.

Al controlar el flujo de calor radiativo de esta manera, la tecnología ofrece una nueva forma de gestión térmica que podría reducir el riesgo de sobrecalentamiento en teléfonos, vehículos eléctricos, satélites e incluso sistemas de IA de alto rendimiento, donde la acumulación de calor es un serio desafío de diseño. Antes de esta innovación, el sobrecalentamiento a menudo limitaba la duración de la batería y la fiabilidad del dispositivo, y las temperaturas excesivas podían incluso acelerar la degradación de la batería. El diodo térmico podía mantener componentes clave a una temperatura cómoda incluso bajo uso intensivo o en ambientes cálidos.
Actualmente, el diodo térmico existe principalmente en modelos informáticos y simulaciones, pero los investigadores están trabajando para construir prototipos reales que demuestren que funciona fuera del laboratorio. Si funciona como se espera, la tecnología podría ayudar a que los dispositivos se mantengan más frescos y seguros al desviar el calor de las partes sensibles, mejorando la fiabilidad y la duración de la batería. Eso no solo se aplica a los smartphones. También podría beneficiar a vehículos eléctricos, satélites y otros dispositivos electrónicos que luchan contra el sobrecalentamiento. Aunque puede tardar algunos años en llegar a productos cotidianos, este avance ofrece una nueva y prometedora forma de abordar uno de los problemas más comunes de la tecnología: el exceso de calor.