El mundo del diseño de smartphones podría estar a punto de teñirse de rojo. Un conocido filtrador ha señalado que varios fabricantes de Android ya están probando en sus próximos teléfonos de gama alta un tono rojo intenso muy similar al que, según los rumores, Apple planea estrenar con el iPhone 18 Pro.
El responsable de esta revelación es el informante chino Digital Chat Station, activo en la red social Weibo. Según sus palabras, la probabilidad de que el iPhone 18 Pro debute en una variante rojo carmesí es muy alta, y la prueba que ofrece es indirecta pero llamativa: varios prototipos de futuros teléfonos Android que ya ha tenido oportunidad de ver comparten exactamente esa tonalidad. La implicación es que las marcas de la competencia habrían accedido de alguna manera a los planes de Apple, y al ver en ese color una tendencia ganadora, decidieron incorporarlo en sus propios dispositivos.
Por su parte, el periodista de Bloomberg Mark Gurman ya había reportado que Apple se encuentra probando un acabado rojo profundo para el iPhone 18 Pro. De acuerdo con sus fuentes, este nuevo color podría convivir con el Naranja Cósmico del iPhone 17 Pro —que fue un éxito rotundo de ventas y contribuyó al mejor trimestre fiscal en la historia de la compañía— o bien reemplazarlo del todo. Aunque rojo y naranja son tonos relativamente cercanos en el espectro cromático, Apple parece dispuesta a apostar nuevamente por una opción audaz.

El fenómeno no es nuevo en la industria. Las tendencias de color suelen propagarse entre los fabricantes de manera rápida: cuando Apple lanzó el «Cosmic Orange» en el iPhone 17 Pro, otras marcas no tardaron en explorar variantes similares en sus propios catálogos. Ahora, la misma dinámica parece repetirse de forma anticipada, incluso antes de que Apple haga un anuncio oficial sobre el iPhone 18 Pro.
Los dispositivos Android que estarían probando esta paleta roja podrían llegar al mercado entre finales de 2026 y principios de 2027. Si la tendencia se confirma, el rojo intenso se convertiría en el color dominante del segmento premium durante el próximo ciclo tecnológico, marcando una ruptura con la hegemonía de los negros, blancos y grises que han predominado en los últimos años.