Google dio un paso más en su estrategia de pagos móviles al habilitar, desde este jueves 6 de agosto, una función dentro de Google Wallet que permite a los padres estadounidenses crear y administrar un saldo digital exclusivo para sus hijos menores de 18 años. La novedad llega justo antes del regreso a clases, un período en el que muchas familias buscan enseñar a los más jóvenes a manejar su propio dinero sin necesidad de abrir una cuenta bancaria tradicional.
De acuerdo con Lisa Yokoyama, directora de gestión de producto de Google Pay, la herramienta busca «ayudar a los padres a inculcar hábitos financieros sanos» en un contexto donde cada vez se usa menos el efectivo. Los menores podrán pagar en tiendas físicas acercando su teléfono Android o su reloj Wear OS compatible con NFC, siempre que el comercio acepte Google Pay como método de cobro.
El control, sin embargo, sigue en manos de los adultos. A través de Family Link, los padres pueden transferir dinero desde su propia cuenta hacia el saldo del hijo, fijar límites de gasto diario, revisar el historial de transacciones en tiempo real y bloquear o desbloquear el saldo de forma instantánea si detectan un uso indebido. Próximamente, según adelantó Google, también se podrán programar recargas automáticas periódicas.
Existen, además, ciertos topes que buscan evitar excesos: los progenitores pueden depositar como máximo 2.000 dólares cada siete días, y el saldo del menor no puede superar los 4.000 dólares acumulados en ningún momento, según detalla el centro de soporte de la compañía. Cabe destacar que, una vez que el dinero ingresa a la cuenta del niño, no puede retirarse de manera directa; solo el administrador familiar tiene la potestad de cerrar ese saldo para recuperar los fondos restantes.
Ahora los padres en EE. UU. pueden establecer un saldo seguro en Google Wallet para sus hijos y adolescentes menores de 18 años. En un mundo cada vez más sin efectivo, los niños pueden usar Google Pay para pagar en tiendas usando sus dispositivos Android o Wear OS con NFC.
Por ahora, la función está disponible únicamente en Estados Unidos, aunque no descartan una expansión posterior hacia otros mercados si la adopción resulta favorable. La propuesta busca competir con servicios similares de bancos y billeteras digitales orientadas a adolescentes, como Greenlight o las tarjetas prepago familiares que ya ofrecen varias entidades financieras.
Con esta actualización, Google refuerza su apuesta por convertir a Wallet en una herramienta integral para toda la familia, sumando a los menores como usuarios activos —aunque supervisados— dentro de su ecosistema de pagos.