Netflix quedó en el centro de una demanda por 105 millones de dólares presentada por el productor Simon Afram y su compañía Op-Fortitude, quienes acusan a la plataforma de haber perdido una copia sin cifrar de Fortitude, una película bélica inédita protagonizada por Nicolas Cage. El caso fue ingresado en un tribunal federal de California y gira en torno a un supuesto extravío de un disco duro con el master del filme dentro de las oficinas de la empresa en Hollywood.
De acuerdo con la denuncia, los realizadores entregaron el material a Netflix en junio, luego de que la compañía pidiera revisar la película como parte de una posible adquisición. El problema, según los demandantes, es que el archivo no estaba encriptado y debía ser devuelto o eliminado tras la evaluación. Nueve días después, un correo interno de Netflix habría informado que varios discos duros fueron robados de escritorios en sus oficinas, incluido el que contenía la copia de Fortitude.
Según la denuncia, Netflix estaba considerando comprar los derechos de la película y acordó proyectarla el 16 de junio. Un productor asociado entregó un Paquete de Cine Digital (DCP) a Netflix el día antes de la proyección.
Los productores sostienen que la pérdida destruyó el valor comercial del proyecto, porque la exclusividad de una película inédita es clave para negociar distribución. Además, afirman que invirtieron más de 45 millones de dólares en una producción que tomó siete años en completarse. Su argumento es que el extravío no solo afectó la venta del largometraje, sino también su posibilidad de llegar al mercado con una estrategia tradicional de estreno.
Netflix, por su parte, rechazó cualquier responsabilidad económica y aseguró que no asume el riesgo de pérdidas cuando un material se entrega sin los resguardos estándar de la industria. La compañía también sostuvo que ha tomado medidas adicionales para apoyar a los cineastas e investigar el incidente. Por ahora, el caso abre una disputa compleja sobre custodia de materiales, seguridad de archivos y responsabilidad contractual en la era del streaming.