Un ciudadano canadiense pasó 18 meses tras las rejas debido a un error tan mínimo como la confusión de un guion bajo en su nombre de usuario inspirado en Skyrim. El caso, revelado recientemente por medios especializados, expuso una falla grave en el sistema de investigación policial de Estados Unidos que terminó afectando a una persona completamente ajena al delito.
Brandon Klayme, oriundo de Halifax, Nueva Escocia, utilizaba en la aplicación de mensajería Kik el alias «fus_ro_dah», en referencia al icónico grito de poder de The Elder Scrolls V: Skyrim. El verdadero responsable de los hechos investigados —vinculados a mensajes de contenido sexual enviados a una menor de 12 años en Wisconsin durante 2018— operaba bajo el nombre casi idéntico «fus__ro_dah», con dos guiones bajos en lugar de uno.
Cuando las autoridades solicitaron a la plataforma los datos asociados a la cuenta sospechosa, cometieron un error de tipeo que derivó en la entrega de la información correspondiente al perfil equivocado, es decir, el de Klayme. A partir de ese momento, la investigación cruzó la frontera hacia Canadá y culminó con su detención en febrero de 2020, seguida de la revisión exhaustiva de sus teléfonos y computadoras.
CBC informa que, hace seis años, las autoridades de Wisconsin se confundieron al intentar encontrar a alguien con el nombre de usuario fus__ro_dah. El sospechoso, acusado de poseer pornografía infantil y de atraer a un menor, tenía un nombre de usuario Kik que hacía referencia al grito de dragón de la Fuerza Implacable en el popular RPG de fantasía Skyrim de Bethedsa Softworks. Lo que la policía no se dio cuenta en 2020 fue que el sospechoso tenía dos guiones bajos en su nombre de usuario tras la sílaba «fus», no uno.
Pese a que ninguno de sus dispositivos contenía conversaciones, imágenes o evidencia alguna vinculada al caso, en abril de 2023 Klayme fue declarado culpable y condenado a 18 meses de prisión más otros 18 de libertad vigilada. El error solo salió a la luz en 2026, cuando su equipo legal preparaba la apelación y revisó a fondo la documentación original del proceso.
Finalmente, el Tribunal de Apelación de Nueva Escocia anuló la condena el 23 de julio de 2026 y declaró a Klayme «fácticamente inocente», subrayando que jamás debió ser acusado ni condenado. En un testimonio incluido en su apelación, el afectado calificó lo ocurrido como «un error sutil que cambió el rumbo de mi vida».