Netflix y AMC Global Media sellaron un acuerdo de licenciamiento global de varios años que otorga a ambas plataformas derechos co-exclusivos sobre la serie original The Walking Dead y sus seis spin-offs. El pacto, valorado en 500 millones de dólares y con una duración de cinco años, contempla un total de 371 episodios repartidos entre la producción madre y las series derivadas.
Netflix ha sido la casa exclusiva de streaming de The Walking Dead en Estados Unidos desde 2011, pero este nuevo convenio amplía su alcance a mercados como Reino Unido, Italia, Australia y Nueva Zelanda. A partir de 2027, títulos como Fear the Walking Dead, The Walking Dead: Daryl Dixon, The Walking Dead: Dead City, The Walking Dead: The Ones Who Live, The Walking Dead: World Beyond y Tales of The Walking Dead se sumarán al catálogo global de Netflix, además de desembarcar por primera vez en AMC+.
La CEO de AMC Global Media, Kristin Dolan, explicó que la compañía evaluó ofertas de varios competidores del sector antes de decidirse por renovar con Netflix bajo esta modalidad co-exclusiva, a la que calificó como «la decisión correcta». Según Dolan, la posibilidad de licenciar todo el universo a un solo socio global, en lugar de fragmentarlo entre distintas plataformas, resultó más atractiva para la franquicia.

Este acuerdo no es el primero entre ambas compañías: en 2024 ya habían firmado una alianza que permitió a Netflix incorporar primeras temporadas de series como Daryl Dixon o Entrevista con el vampiro, con el objetivo de dar visibilidad al catálogo de AMC+ y atraer nuevas suscripciones cruzadas. La renovación actual profundiza esa relación y consolida a Netflix como destino unificado para los fanáticos del género zombi, quienes hasta ahora debían buscar distintos títulos de la saga en dos plataformas diferentes.
Las licencias de cada serie del universo comenzarán a regir en fechas distintas según el territorio, conforme vayan expirando los acuerdos de streaming vigentes en cada región. Analistas del sector destacan que la medida busca maximizar el alcance de la franquicia sin fragmentar a su audiencia global, aprovechando la infraestructura y el músculo de distribución de Netflix.