Telegram volvió al centro de la polémica después de que su fundador anunciara medidas de una escala inédita, en un contexto de creciente presión por el uso de la plataforma para actividades ilegales. La frase fue recogida por RT, mientras que otras coberturas recientes muestran que el servicio de mensajería enfrenta cuestionamientos en varios países por contenidos ilícitos, fraudes y piratería.
En las últimas semanas, distintos reportes han apuntado a investigaciones y requerimientos regulatorios sobre Telegram. En India, por ejemplo, el gobierno ha dicho que monitorea activamente la app por preocupaciones relacionadas con material ilegal y estafas financieras; además, exigió acciones más firmes contra la piratería digital. En el Reino Unido, Ofcom abrió una investigación por posibles fallas en sus obligaciones sobre seguridad de contenidos.
El fundador y director ejecutivo de Telegram, Pável Dúrov, anunció que pronto la plataforma desplegará «la mayor implementación de una billetera de criptomonedas sin custodia en la historia de la humanidad». La iniciativa busca incorporar una cartera nativa directamente en la aplicación de mensajería.
De acuerdo con Dúrov, la nueva billetera permitirá realizar transferencias de criptomonedas instantáneas y sin comisiones entre los usuarios.
La plataforma, por su parte, ya había comenzado a modificar su postura sobre la moderación tras la detención de Pavel Durov en Francia en 2024. Desde entonces, Telegram amplió las opciones para denunciar contenido ilegal incluso en chats privados, una decisión que marcó un giro respecto de su enfoque histórico de mínima intervención.
El nuevo anuncio sugiere que Telegram intenta mostrar una respuesta más contundente frente a las críticas, aunque todavía no se conocen en detalle las medidas prometidas. Lo cierto es que la empresa opera bajo una presión cada vez mayor: gobiernos, reguladores y entidades de derechos digitales ya no discuten solo la privacidad del servicio, sino también su capacidad real para frenar abusos, fraude y distribución de material prohibido.