Light presentó el Flip, un teléfono con diseño tipo concha que apunta directo a quienes buscan reducir el tiempo frente a la pantalla y escapar del flujo constante de notificaciones. El equipo combina una estética retro con funciones modernas, pero sin caer en la lógica de los smartphones convencionales: no tiene apps infinitas, no incluye una pantalla externa y apuesta por una experiencia de uso lo más simple posible. El objetivo, según la compañía, es que el usuario lo use como un segundo dispositivo más que como reemplazo total del celular principal.
El Light Flip llega con un panel interno OLED de 2,8 pulgadas, teclado físico con sistema T9 y una interfaz basada en listas de herramientas, muy parecida a la de otros equipos de la marca. También incorpora conectividad 5G, Wi-Fi, Bluetooth, USB-C y puerto de 3,5 mm, una mezcla poco común en tiempos donde la mayoría de los fabricantes está abandonando los elementos “clásicos”. A eso suma una cámara trasera de 50 megapíxeles que entrega imágenes de 12 MP, 128 GB de almacenamiento y 6 GB de RAM.

Uno de los puntos más llamativos es su estrategia comercial. El dispositivo cuesta 299 dólares en su versión desbloqueada, bastante menos que el Light Phone III, y además puede adquirirse junto con un plan propio de la marca por 39 dólares al mes durante 24 meses. Ese paquete incluye llamadas y mensajes ilimitados, además de 1 GB de datos mensuales, una fórmula pensada para usuarios que priorizan la desconexión antes que la hiperconectividad.

La disponibilidad, eso sí, todavía exige paciencia. Light estima que los envíos comenzarán en abril de 2027, por lo que el teléfono ya puede reservarse, pero no llegará al mercado de inmediato. La firma también apuesta por la variedad estética, ya que el modelo se ofrecerá en seis colores, algo inusual en su catálogo anterior. En un mercado dominado por pantallas grandes y funciones impulsadas por inteligencia artificial, el Light Flip intenta abrirse paso con una idea simple: menos distracciones, más control.