El diseñador de software e ingeniero Kent Walters relató en su blog personal cómo decidió limar manualmente los bordes de su MacBook para volverlos más cómodos al tacto, luego de considerar que el diseño unibody de aluminio de Apple, aunque estéticamente atractivo, resultaba demasiado filoso para el uso prolongado en la zona de apoyo de las manos. Walters explicó que su objetivo no era estético sino funcional: adaptar la herramienta a sus propias necesidades de trabajo diario.
Para llevar a cabo la intervención, el ingeniero cubrió con cinta adhesiva los altavoces y el teclado, buscando evitar que el polvo de aluminio generado durante el proceso dañara los componentes internos del equipo. Además, fijó la máquina a su banco de trabajo con una presión cuidadosa para tener mayor control durante el limado.

El borde inferior del MacBook es muy nítido. De hecho, los diseñadores industriales de Apple eligieron un monocasco de aluminio en parte porque puede manejar dicha geometría. Pero es incómodo para mis muñecas y creo firmemente en personalizar las herramientas, así que lo limé de nuevo.
El proceso combinó el uso de una lima metálica de grano grueso con un lijado posterior en dos etapas, utilizando primero papel de grano 150 y luego uno más fino de grano 400 para suavizar la superficie. Según registros de otros medios que replicaron la historia, Walters reconoció que en algún momento temió perforar el chasis unibody de la computadora, aunque finalmente logró completar la modificación sin causar daños estructurales.

Tapé los altavoces y el teclado mientras limaba, porque seguro que el polvo de aluminio no haría ningún favor a la máquina. También sujeté (con una presión respetuosa) la máquina a mi banco de trabajo mientras hacía esto. Usé una lima bastante tosca, que era la que tenía a mano, y luego lijé con papel de lija de grano 150 y luego 400. Quedé bastante satisfecho con el acabado. Las fotos de arriba están tomadas meses después y tienen los arañazos y abolladuras que esperarías de alguien con este nivel de respeto por su máquina durante ese tiempo.
El caso generó eco en comunidades tecnológicas de distintos países, donde usuarios con molestias similares en las muñecas valoraron la iniciativa como una alternativa casera frente al diseño original del fabricante.