El sindicato OneBGS, que representa a los desarrolladores de Bethesda Game Studios y cuenta con el respaldo de la Communications Workers of America (CWA), ha convocado una marcha bajo el lema “Save Our Devs” para el próximo 15 de julio de 2026. La movilización se llevará a cabo en las oficinas del estudio ubicadas en Rockville, Maryland, y tiene como objetivo protestar frente a los recientes y masivos despidos anunciados por Xbox, los cuales afectaron a miles de empleados en toda la división de videojuegos de Microsoft.
La decisión de los trabajadores de Bethesda responde al contexto de reestructuración que atraviesa la compañía tras la adquisición de ZeniMax Media. Según los informes más recientes, Xbox eliminó alrededor del 20% de su personal, lo que equivale a 3.200 puestos de trabajo, y anunció la venta o independización de cinco de sus estudios first-party. En el caso específico de ZeniMax, se estima que cerca del 60% de su plantilla fue despedida, una cifra que ha generado preocupación no solo entre los empleados, sino también entre la comunidad de jugadores, especialmente por el impacto que podría tener en el desarrollo de títulos esperados como The Elder Scrolls VI.
«La dirección de Microsoft y ZeniMax ha tomado la devastadora decisión de recortar más de 440 puestos en BGS, ZOS, id, ZWU(QA) y ZeniMax corporativo (incluyendo CTO y CSUR). Porque organizamos y certificamos nuestros sindicatos, tenemos derechos legales y protecciones que los estudios no sindicalizados simplemente no tienen. La empresa quiere que aceptemos esto como un trato cerrado y desaparezcamos discretamente. No vamos a permitir que eso pase. Nuestros próximos pasos son movilizarnos. Necesitamos que cada miembro sea visible y unificado.»
Los organizadores de la marcha han señalado que buscan llamar la atención sobre las consecuencias humanas de estas decisiones corporativas. Además, han expresado su intención de presionar a Microsoft para que revise su estrategia y proteja el talento creativo que ha sido fundamental en el éxito de franquicias icónicas. La acción sindical se suma a un creciente malestar en la industria de los videojuegos, donde los despidos masivos se han vuelto recurrentes en los últimos años, incluso en empresas que reportan ganancias significativas.