Nintendo dejará de comercializar unidades nuevas de la Nintendo Switch original en territorio de la Unión Europea a partir del 18 de febrero de 2027, como consecuencia de una nueva normativa comunitaria sobre baterías. La medida no responde a una decisión comercial de la compañía japonesa, sino a una regulación que exige que los dispositivos electrónicos cuenten con baterías reemplazables por el propio usuario, algo que la consola lanzada en 2017 no permite.
Según detalla el sitio especializado Nintenduo, las unidades que ya se encuentren en tiendas y bodegas europeas antes de esa fecha podrán seguir vendiéndose hasta agotar existencias, pero no habrá reposición posible una vez alcanzado el límite legal. Es decir, la consola no desaparecerá de forma inmediata de las estanterías, aunque su disponibilidad se irá reduciendo de manera progresiva conforme se agote el stock ya distribuido en el continente.
La normativa europea, orientada a reducir residuos electrónicos y facilitar la reparación de dispositivos, ya había generado dudas sobre el futuro de la consola en ese mercado desde comienzos de 2026. Nintendo, por su parte, se desmarcó de la posibilidad de lanzar una versión adaptada del hardware original que cumpliera con el requisito de batería extraíble, lo que consolidó la fecha límite como el cierre definitivo de ventas de unidades nuevas.
La compañía afirma que estos cambios se aplicarán a los mercados a los que Nintendo de Europa sirve. Estos son Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Reino de Arabia Saudí, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Noruega, Omán, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, Sudáfrica, España, Suecia, Suiza, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido.
El caso contrasta con lo que ocurre con su sucesora, la Nintendo Switch 2, lanzada en 2025 y que superó los 20 millones de unidades vendidas a nivel global en su primer año, según cifras recogidas por medios especializados. Para esa consola, Nintendo sí trabaja en una versión con batería reemplazable, pensada específicamente para adaptarse a las exigencias del mercado europeo antes de que la normativa entre en vigencia. De esta manera, la compañía busca asegurar la continuidad de su negocio de hardware en Europa, aun cuando eso implique el retiro paulatino del modelo que dio inicio a esta generación de consolas híbridas.