WhatsApp acaba de dar un paso significativo en materia de privacidad: a partir de esta semana, los usuarios de la plataforma pueden reservar un nombre de usuario personalizado que estará disponible de forma completa más adelante en 2026. La medida llega con el objetivo de que las personas puedan comunicarse sin necesidad de compartir su número de teléfono, algo que hasta ahora era obligatorio para iniciar cualquier conversación dentro de la aplicación.
La compañía justifica la decisión en situaciones cotidianas que muchos usuarios conocen bien: conocer a alguien en un evento, unirse al grupo de padres del colegio o contactar a un negocio local sin tener que exponer datos personales tan sensibles como el número móvil. Con más de tres mil millones de usuarios activos en el mundo, WhatsApp reconoce que hay una enorme superposición de nombres, razón por la cual decidió abrir el proceso de reserva de forma anticipada, para que cada persona pueda asegurarse el identificador que más le representa.
Los nombres de usuario son nuestro paso más reciente para que WhatsApp sea aún más privado. No hay ningún directorio para explorar ni sugerencias; las personas deberán conocer tu nombre de usuario exacto para ponerse en contacto contigo por primera vez. Para ayudarte a controlar quién puede comunicarse contigo en WhatsApp mediante tu nombre de usuario, creamos una clave opcional de nombre de usuario que los demás deberán conocer para enviarte un mensaje.
El proceso es sencillo y toma apenas unos segundos: hay que ir a Ajustes > Cuenta > Nombre de usuario en la versión más reciente de la aplicación. Para quienes tengan dificultades para elegir uno, la plataforma incluyó un generador automático de nombres de usuario. Además, creadores de contenido, pequeñas empresas y organizaciones podrán reclamar el mismo nombre que ya usan en Instagram o Facebook, garantizando coherencia en su presencia digital.

Una de las características más relevantes del sistema es que no existirá ningún directorio público donde se puedan buscar perfiles. Esto significa que, a diferencia de otras plataformas sociales, nadie podrá encontrarte simplemente explorando la aplicación: solo quienes conozcan tu nombre de usuario exacto podrán intentar contactarte. Adicionalmente, WhatsApp incorporó una función de «clave de nombre de usuario», una capa de seguridad opcional que obliga a quien quiera escribirte a conocer también ese código adicional.
Una vez que el sistema esté activo, cuando alguien contacte a otra persona por primera vez a través de su nombre de usuario, el número telefónico del remitente no será visible para el destinatario. Este cambio supone una transformación profunda en la forma en que funciona la mensajería dentro de la aplicación, ya que históricamente el teléfono era el pilar de toda interacción en WhatsApp.
La funcionalidad se irá activando de forma gradual en distintos países durante los próximos meses, y la propia aplicación notificará a cada usuario cuando esté disponible en su región. El lanzamiento se enmarca en un contexto más amplio: en los últimos años, WhatsApp ha reforzado consistentemente sus herramientas de privacidad, como el cifrado de extremo a extremo predeterminado, los mensajes temporales y los chats bloqueados. Con los nombres de usuario, la compañía da otro paso firme hacia un modelo de comunicación donde compartir datos personales sea una elección, no una obligación.