El Samsung Galaxy A57 es un gama media competente, pero en 2026 se ha quedado en tierra de nadie frente a rivales que ofrecen más potencia, mejores cámaras o funciones extra por un precio similar o incluso menor. Si hoy tuvieras que cambiar de teléfono, hay al menos cinco modelos de 2025–2026 que tienen argumentos muy sólidos para adelantarse al A57 en tu lista de compras.
El punto de partida: qué ofrece (y qué no) el Galaxy A57
El A57 apuesta por una fórmula muy Samsung: diseño pulido, pantalla Super AMOLED de 6,7 pulgadas a 120 Hz, batería de 5.000 mAh y una promesa de seis años de actualizaciones, todo pensado para quien quiere un teléfono “que no falle” durante varios años. Diversos análisis coinciden en que el rendimiento con el Exynos 1680 es correcto para uso diario, pero lejos de los chips más potentes de su segmento, sobre todo en juegos exigentes.
El apartado fotográfico también es continuista: un sensor principal de 50 MP, ultra gran angular de 12 MP y un macro de 5 MP, sin teleobjetivo dedicado, lo que limita la versatilidad frente a rivales que ya ofrecen zoom óptico real. Además, aunque mantiene un grado de protección IP68 muy competitivo, el A57 sigue sin incorporar carga inalámbrica, un detalle que empieza a ser difícil de justificar en un móvil que ronda los 550 dólares.
Con este contexto, tiene sentido preguntarse si no hay opciones que expriman mejor tu dinero; y la respuesta, viendo el mercado de finales de 2025 y 2026, es un sí bastante rotundo. A continuación, cinco alternativas que se ponen por delante del A57 por motivos distintos: software, potencia, diseño, fotografía o formato plegable.
Google Pixel 10a: el rey del software y la cámara

Si solo pudieras elegir un rival directo para el A57 en 2026, muchos reviewers se quedan con el Google Pixel 10a. Cuesta en torno a 499 dólares, es decir, unos 50 menos que el A57, pero ofrece una experiencia de Android que prácticamente todos los análisis describen como la referencia en la gama media: limpia, fluida y cargada de funciones inteligentes sin bloatware. A esto se suma la misma promesa de siete años de actualizaciones que Google estrenó en sus gamas altas, algo que refuerza su valor a largo plazo.
En hardware, el Pixel 10a mantiene el Tensor G4 de la generación anterior, pero lo combina con una pantalla OLED de 6,3 pulgadas a 120 Hz, más compacta y manejable que el panel de 6,7 pulgadas del A57. Esa diagonal más contenida hace que sea un móvil mucho más cómodo de usar a una mano, un punto que Android Authority destaca como ventaja clara frente al modelo de Samsung. Además, su batería de alrededor de 5.100 mAh y la optimización del sistema le permiten una autonomía sólida, a la altura o por encima de lo que ofrece el A57.
Donde el Pixel 10a marca la diferencia es en fotografía: con una doble cámara trasera relativamente modesta sobre el papel, pero respaldada por el procesamiento de imagen de Google, consigue resultados que muchos medios califican de “excelentes” en esta gama de precio. El resultado son fotos consistentes de día y de noche, con modos de retrato y HDR muy refinados, mientras que el A57 sigue atrapado en un set de cámaras correcto pero menos brillante, y sin grandes saltos respecto a generaciones anteriores. Si sumas a la ecuación la carga inalámbrica —que Samsung sigue reservando para gamas superiores—, el Pixel 10a se perfila como una opción más completa por menos dinero.
Samsung Galaxy S25 FE: el “casi flagship” que deja atrás al A57

Para quien quiere seguir en el ecosistema Samsung pero subir un peldaño, el Galaxy S25 FE es probablemente la alternativa más lógica al A57. Comparte el formato de 6,7 pulgadas, pero cambia el Exynos 1680 por el Exynos 2400 completo, un salto notable en CPU y GPU que lo acerca mucho más a los S25 “normales” que al gama media A. Varios análisis destacan que la experiencia diaria y el rendimiento en juegos son claramente superiores, aunque el precio oficial sea algo más alto.
En fotografía, la diferencia clave está en el tercer sensor: donde el A57 monta una cámara macro poco útil, el S25 FE apuesta por un teleobjetivo de 8 MP con zoom óptico 3x, lo que abre la puerta a retratos más interesantes y a un zoom mucho más aprovechable. La combinación de principal de 50 MP, ultra gran angular de 12 MP y ese teleobjetivo lo coloca más cerca de un flagship recortado que de un simple gama media. A esto se suman extras “de categoría S”: almacenamiento UFS 4.0 más rápido, soporte para Samsung DeX y carga inalámbrica, tres cosas que el A57 no ofrece.
La paradoja es que, pese a tener un PVP en torno a 649 dólares, el S25 FE suele encontrarse rebajado hasta cifras muy cercanas —e incluso inferiores— a las del A57, según recoge Android Authority y otros medios. Cuando el modelo FE baja a unos 500 dólares, la relación precio–prestaciones se inclina claramente a su favor: sacrificas algo de batería y, según algunas reviews, una autonomía menos brillante que en el A57, pero ganas un salto grande en potencia, cámaras y funciones “premium”. Para un usuario de Samsung que quiera estirar el presupuesto, es difícil justificar quedarse en el A57 si el S25 FE está de oferta.
Nothing Phone 4a Pro: diseño, pantalla y personalidad

En un mercado dominado por teléfonos bastante parecidos, el Nothing Phone 4a Pro es la opción para quien quiere algo más llamativo que el A57… sin pagar un flagship. Su diseño transparente, el gran módulo de cámara y la nueva matriz Glyph en la trasera lo convierten en una pieza reconocible al instante, con luces que se usan no solo como gimmick, sino también como indicadores de notificaciones, temporizadores o estado de carga. Esa apuesta estética viene acompañada de un chasis de metal que muchos reviewers consideran sorprendentemente “premium” para un móvil de unos 499 dólares.
La pantalla es otro golpe sobre la mesa: un panel AMOLED de 6,83 pulgadas, resolución 1,5K y refresco de 144 Hz, claramente por encima de los 120 Hz del A57, con un brillo pico que alcanza los 5.000 nits según las mediciones de GSMArena. En la práctica, ofrece una experiencia muy fluida y una visibilidad en exteriores que rivales como el A57 no siempre igualan, sobre todo bajo sol directo. Eso sí, algunos tests señalan que el control automático de brillo de Nothing todavía necesita ajustes, con cambios algo bruscos en ciertas apps.
En cámaras, Nothing apuesta por un sistema triple más ambicioso: principal de 50 MP, ultra gran angular y un periscopio de 50 MP con zoom óptico 3,5x, respaldado por un motor de procesado desarrollado junto a Google. Frente al combo “principal + ultra gran angular + macro” del A57, el 4a Pro se siente mucho más versátil en zoom y fotografía nocturna, aunque su certificación IP se queda en IP65 y el compromiso en resistencia al agua es menor que el IP68 de Samsung. Aun así, para quien prioriza diseño, pantalla y cámaras creativas por encima de la máxima protección, el Nothing 4a Pro ofrece más “carácter” y prestaciones que el A57 por un precio similar o inferior.
OnePlus 13R: potencia bruta y batería infinita

Si tu prioridad no es tanto la cámara como el rendimiento y la autonomía, el OnePlus 13R es una de las alternativas más contundentes al A57. Monta un Snapdragon 8 Gen 3, el chip tope de gama de Qualcomm de la generación anterior, con 12 o 16 GB de RAM y almacenamiento UFS 4.0, un conjunto que deja en evidencia al Exynos 1680 del A57 en benchmarks y en uso real exigente. Reviews de medios como PCMag o Gadgets360 coinciden en que la fluidez del sistema y el rendimiento sostenido en juegos son de nivel flagship, pese a su precio de alrededor de 599 dólares.
La otra gran carta del 13R es su batería de 6.000 mAh, acompañada de carga rápida de 80 W, un escalón por encima de los 5.000 mAh y 45 W del A57. En la práctica, esto se traduce en jornadas muy largas de pantalla y en cargas que, en cuestión de minutos, devuelven al teléfono al 100%, algo que los análisis destacan como uno de los mayores atractivos del dispositivo. OxygenOS sigue siendo además una capa ligera y rápida, con muchas opciones de personalización pero sin la sensación de “peso” que algunos usuarios atribuyen a One UI en la gama media.
No todo es perfecto: a diferencia del A57, el OnePlus 13R no ofrece carga inalámbrica, y su certificación IP65 se queda un paso por detrás del IP68 de Samsung en resistencia al agua. Además, la política de actualizaciones de OnePlus, aunque razonable, no llega a los seis años que Samsung promete para el A57. Pero si aceptas esos compromisos, a cambio obtienes un móvil que rinde como un gama alta, con batería casi inagotable y un precio todavía por debajo de muchos flagships, situándose claramente por encima del A57 en potencia pura.
Motorola Razr (2025): el plegable que compite en precio

Por último, está la alternativa para quien quiere algo diferente de verdad: el Motorola Razr (2025), un plegable tipo concha que, por precio, entra de lleno en la conversación con el A57. Mientras el Samsung se queda en el formato barra clásico, el Razr ofrece una pantalla OLED interna de 6,9 pulgadas y un panel externo de 3,6 pulgadas totalmente funcional, desde el que puedes responder mensajes, consultar la agenda o usar apps completas sin abrir el teléfono. Esa versatilidad convierte al Razr en un dispositivo más divertido y flexible en el día a día que cualquier gama media tradicional.
En especificaciones, el Razr 2025 recorta respecto a los plegables de gama alta, pero se mantiene competitivo frente a un A57: monta un MediaTek Dimensity 7400X con 8 GB de RAM, batería de 4.500 mAh y carga de 30 W, suficientes para un uso cotidiano fluido según varias reviews. Tampoco presume de la mejor cámara del mercado, pero su combo de sensor principal de 50 MP y ultra gran angular de 13 MP es competente, especialmente para un plegable que ronda los 700 dólares y suele verse rebajado a unos 600. En definitiva, no es un “móvil de especificaciones”, sino un dispositivo que vende experiencia de uso y formato por encima de los números.
Los sacrificios son claros: su certificación IP48 lo deja por detrás del IP68 del A57 en protección, y Motorola solo promete alrededor de tres grandes actualizaciones de Android, frente a las seis de Samsung. Sin embargo, varios análisis coinciden en que, si asumes ese menor recorrido en software, el Razr 2025 ofrece probablemente la mejor relación precio–formato dentro del mundo plegable hoy, acercando esta categoría a usuarios que antes solo miraban gama media tradicional como el A57. Para quien quiere algo distinto sin saltar a los más de 1.000 dólares de otros foldables, es una alternativa muy tentadora.