Un modder ha convertido una Game Boy Color en algo que puedes llevar en la muñeca, y no es solo tomar prestado el aspecto. Esta es una consola retro real y jugable puesta en la muñeca.
El YouTuber LeggoMyFroggo logró condensar una Game Boy Color completamente funcional en un formato del tamaño de un reloj de pulsera, creando una de las versiones retro más extrañas pero impresionantes de los últimos tiempos.

¿Cómo metió una Game Boy Color en un reloj tan pequeño?
En el vídeo de YouTube, el modder Chris Hackmann llamó al proyecto «Time Frog Color». En lugar de optar por una vía más sencilla de depender de la emulación, la versión utiliza hardware original de Game Boy Color, incluido el procesador Sharp SM83, junto con su memoria de vídeo y soporte para cartuchos físicos.
Si esa última parte suena loca, lo es sin duda. El reloj puede ejecutar juegos usando cartuchos diminutos, algo que Hackmann incluso demostró jugando a Pokémon Gold sin ningún problema. Utilizaba un chip RP2040 que se encargaba de traducir la señal de visualización. Esto permitía que la consola portátil funcionara como un reloj al estar apagada.
¿Cómo fue la experiencia de juego?

Reducir una consola portátil de finales de los 90 a un reloj de pulsera de 38 mm suena como un proyecto paralelo interesante, pero conlleva su buena dosis de compromisos. La pantalla mide solo 1,12 pulgadas y los controles se manejan mediante pequeños botones táctiles ocultos bajo tapas impresas en 3D, lo que no suena precisamente a controles aptos para jugar. La experiencia es aún menos inmersiva por la falta de audio y la duración limitada de la batería.
En otras palabras, funciona, pero no es precisamente la mejor manera de reproducir tus favoritos de la infancia. Nunca fue pensado para reemplazar la Game Boy Color real ni para que jugar en un reloj fuera algo real. Aunque ver a los entusiastas encontrar formas de preservar y reutilizar componentes originales siempre es divertido.