La tecnología vestible podría estar en camino de un reinicio. Ya hemos visto cómo dispositivos menos intrusivos como los anillos inteligentes han despegado, pero ahora los investigadores están llevando el camino más allá cosiendo el seguimiento de salud directamente en la ropa.
Investigadores de la Universidad Nacional de Singapur han desarrollado un nuevo sistema textil sin batería que puede monitorizar la presión arterial en tiempo real, convirtiendo potencialmente la ropa cotidiana en un seguimiento de salud a tiempo completo. El sistema, detallado en un reciente artículo de Nature Electronics y reportado por Tech Xplore, elimina una de las mayores limitaciones del dispositivo portátil, que es la necesidad de recargar constantemente los dispositivos.

Cómo la tela inteligente rompe el molde de los wearables
En lugar de depender de una batería integrada, la tela inteligente utiliza sensores ultrafinos que se adhieren directamente a la piel y se conectan a través de una tela especialmente diseñada. Un «metamaterial» está en el centro de este sistema, que es una tela cuidadosamente diseñada que transfiere de forma inalámbrica la energía de un smartphone cercano a los sensores.
La configuración divide la entrega de energía y la comunicación de datos en canales de frecuencia separados que ayudan a evitar interferencias y mantienen la señal estable. En términos más simples, tu teléfono actúa tanto como fuente de energía como como centro de datos que recoge activamente datos de salud. Así que no tendrás que lidiar con la molestia de cargar varios dispositivos. Siendo una de las mayores molestias
Seguimiento en tiempo real, incluso durante los entrenamientos

El sistema se centra en monitorizar la presión arterial sistólica, que mide la fuerza del flujo sanguíneo durante los latidos cardíacos. En las primeras pruebas, pudo registrar estas lecturas con precisión incluso mientras los usuarios hacían ejercicio. Aquí es donde muchos sensores portátiles tienen dificultades. Por ello, el nivel de consistencia puede ser útil para el seguimiento de la salud a largo plazo o la detección temprana de problemas cardiovasculares.
Los sensores en sí son extremadamente delgados y flexibles, diseñados para situarse directamente sobre la piel sin interfiere al movimiento. La capa textil conecta varios sensores en una red, permitiendo la recogida continua de datos por todo el cuerpo.
Los dispositivos portátiles sin batería ya se han explorado antes. Aunque este enfoque reúne todo en algo más cercano al uso real. Al integrar el sistema en la tela, los investigadores están apostando por ropa que funcione como un monitor pasivo de salud en lugar de un dispositivo separado que tienes que recordar llevar.