OnlyFans confirmó la muerte de su propietario, Leonid “Leo” Radvinsky, a los 43 años, a causa de un cáncer tras una larga enfermedad. En un comunicado, la compañía señaló que el empresario falleció en paz y que su familia ha pedido respeto a la privacidad en estos momentos.
Radvinsky, de origen ucraniano‑estadounidense, nació en Odesa en 1982 y emigró de niño a Estados Unidos, donde se crió en Chicago y más tarde estudió Economía en la Universidad Northwestern, de la que se graduó en 2002. En 2018 adquirió alrededor del 75% de Fenix International, la matriz británica de OnlyFans, a los fundadores Tim y Guy Stokely, pasando a ser el accionista mayoritario y director de la firma.
«Nos entristece profundamente anunciar la muerte de Leo Radvinsky. Leo falleció pacíficamente tras una larga batalla contra el cáncer», dijo un portavoz de OnlyFans. «Su familia ha solicitado privacidad en este momento tan difícil.»
Antes de llegar a OnlyFans, ya había construido un lucrativo imperio en la industria del entretenimiento para adultos con sitios como MyFreeCams y otros proyectos ligados a contraseñas y contenidos de pago. Con la explosión de OnlyFans durante la pandemia, cuando millones de usuarios recurrieron al contenido por suscripción, su fortuna se disparó: se le atribuían ganancias por cientos de millones de dólares en dividendos anuales y un patrimonio de varios miles de millones.

El empresario mantenía un perfil público extremadamente bajo, rara vez concedía entrevistas y delegaba la comunicación en la propia plataforma. Al mismo tiempo, proyectaba la imagen de tecnólogo y filántropo, a través de un fondo de inversión llamado Leo, con apuestas en startups de software y redes sociales, y donaciones a proyectos de código abierto y a causas benéficas, entre ellas ayudas a Ucrania y organizaciones de investigación médica.
Solo unas semanas antes de su fallecimiento, medios financieros habían reportado que OnlyFans analizaba la venta de una participación mayoritaria, en una operación que podía valorar la compañía en torno a 5.500 millones de dólares incluyendo deuda. La muerte de Radvinsky introduce incertidumbre sobre el futuro gobierno de la plataforma y sobre el curso de esas conversaciones con potenciales inversores.