Los wearables cada año son más inteligentes, pero la mayoría aún depende mucho de un smartphone cercano para hacer el pensamiento real. Esa dependencia puede que no dure mucho más.
Investigadores de la Universidad de Tsinghua y la Universidad de Pekín han desarrollado ahora un chip de IA flexible que es más delgado que un cabello humano y puede doblarse miles de veces.
Denominado FLEXI, el chip podría permitir que los dispositivos portátiles del futuro ejecuten inteligencia artificial de forma independiente, sin estar descargando constantemente datos a un teléfono o a la nube.
Dentro del chip que se dobla sin romperse

Lo que hace que FLEXI destaque no es solo su capacidad informática, sino también su forma física. Según el artículo de investigación, está construido como una película plástica fina utilizando circuitos de silicio policristalino a baja temperatura (LTPS) fabricados sobre una base flexible.
Dado que todo el sistema se asienta sobre esta superficie flexible, el chip puede doblarse, estirarse, torcerse o incluso arrugarse sin dañar los circuitos de IA embebidos. Eso la hace muy adecuada para dispositivos portátiles como parches inteligentes o monitores de salud que deben adaptarse estrechamente al cuerpo humano.
Para probar su durabilidad, el equipo probó FLEXI mediante experimentos de esfuerzo extremo. El chip sobrevivió a más de 40.000 ciclos de flexión y plegado hasta un radio de solo 1 mm, todo ello sin perder rendimiento.
FLEXI también obtuvo resultados sólidos en pruebas reales. Cuando se utilizó para el monitoreo de la salud, identificó latidos cardíacos irregulares con un 99,2% de precisión y registró actividades diarias como caminar y andar en bicicleta con un 97,4% de precisión.
El chip también demostró ser muy eficiente, consumiendo menos del 1% de la energía utilizada por los chips convencionales. Además, TechXplore informa que este chip flexible costará menos de 1 dólar por unidad cuando se produzca en masa.
Este chip de IA flexible podría cambiar lo que pueden hacer los dispositivos wearables

Los investigadores afirman que su siguiente paso es integrar más sensores en el chip y aumentar aún más su complejidad, acercando los dispositivos portátiles flexibles de IA al uso cotidiano.
Más allá de usos médicos, chips como FLEXI podrían alimentar dispositivos de audio que procesan sonido y comandos de voz de forma independiente, o gafas AR ligeras que gestionan imágenes y gestos sin necesidad de teléfono.
También podrían acelerar la tecnología móvil y inalámbrica más amplia, donde los ingenieros ya están explorando innovaciones. Esto incluye ideas como chips que usan vibraciones superficiales controladas para hacer que los futuros teléfonos sean más delgados y rápidos, y enfoques para mejorar la refrigeración y el rendimiento en dispositivos que usan diamante sintético que podrían beneficiar al hardware de próxima generación.