Microsoft está probando un cambio llamativo en la interfaz de Windows 11: una barra de menú superior opcional, similar a la de macOS o algunas distribuciones de Linux. La idea surge desde el equipo de PowerToys, la suite de herramientas avanzadas para usuarios de Windows, que trabaja en un nuevo componente llamado Command Palette Dock.
Según los primeros detalles publicados por la propia Microsoft y recogidos por medios especializados, el dock funcionaría como una franja permanente en el borde de la pantalla —por defecto, en la parte superior— que mostraría información del sistema y accesos directos a herramientas y comandos. La propuesta contempla también la posibilidad de ubicarla en los laterales o en la parte inferior, según prefiera cada usuario.
El diseño seguiría la lógica modular de PowerToys: extensiones ya existentes podrían fijarse en tres zonas del dock (inicio, centro y extremo), mostrando datos como uso de CPU y memoria, actividad de red o accesos a utilidades frecuentes, sin necesidad de abrir ventanas adicionales. La apariencia sería altamente personalizable, con opciones para cambiar fondo, estilo y tema.
Este proyecto se apoya en la Command Palette, lanzada anteriormente como un lanzador de comandos similar a Spotlight en macOS, y busca ofrecer una visión “siempre a la vista” de lo que importa al usuario. De momento, se trata de un prototipo en fase temprana, disponible solo para desarrolladores que compilen una rama específica del repositorio de PowerToys en GitHub.
Microsoft está recogiendo opiniones de la comunidad antes de decidir si el dock llega a una versión estable de PowerToys y, eventualmente, a un despliegue masivo. Si prospera, supondría uno de los cambios más visibles en el escritorio de Windows en años, acercando aún más al sistema de Microsoft a los paradigmas de productividad presentes en macOS y Linux, aunque manteniendo su carácter opcional para no alterar la experiencia de quienes prefieren la barra de tareas tradicional.