Apple ha asombrado a la comunidad tecnológica con una sorpresiva ronda de actualizaciones dirigidas a dispositivos extremadamente antiguos, algunos de los cuales fueron lanzados al mercado hace más de una década. La compañía de Cupertino liberó iOS 12.5.8, una versión que extends la compatibilidad de certificados digitales para dispositivos que ya no pueden acceder a versiones modernas del sistema operativo.
Entre los beneficiarios de esta actualización se encuentra el legendario iPhone 5s, dispositivo lanzado en septiembre de 2013 que se ha convertido en uno de los smartphones más longevos de la historia de Apple. Este modelo, junto con el iPhone 6, iPhone 6 Plus, el iPad Air de primera generación, iPad mini 2 y 3, e incluso el iPod touch de sexta generación, recibirá el parche más reciente.
La decisión de Apple reviste una importancia considerable, aunque pueda parecer simbólica. Los certificados digitales son esenciales para que dispositivos como estos continúen teniendo acceso a servicios fundamentales de la empresa: iMessage, FaceTime y el procedimiento de configuración inicial de nuevos aparatos. Sin esta actualización, estos dispositivos habrían perdido la capacidad de conectarse a los servidores de Apple a partir de enero de 2027, efectivamente transformándolos en dispositivos inútiles desde el punto de vista funcional.
Esta acción contrasta de manera notable con la industria de Android, donde rara vez se observan actualizaciones de soporte para dispositivos de una antigüedad comparable. Mientras que Google y Samsung han prometido recientemente siete años de actualizaciones para sus teléfonos insignia, Apple ya estaba ofreciendo soporte extendido para hardware de trece años atrás.
Para contextualizar esta noticia, basta comparar el ecosistema de Android de la misma época. El Samsung Galaxy S4 y el Nexus 5, dispositivos equivalentes al iPhone 5s, hace años que dejaron de recibir actualizaciones oficiales de sus fabricantes. Los usuarios de esos terminales dependen actualmente de desarrolladores independientes y ROMs personalizadas para mantenerlos funcionales, algo que Apple no requiere de sus usuarios más leales.
Cabe aclarar que esta actualización no transformará un iPhone 5s en un dispositivo moderno. El aparato seguirá ejecutando iOS 12, lo que significa que muchas aplicaciones contemporáneas simplemente no funcionarán en él. Sin embargo, para quienes conservan estos dispositivos como backup, para que los niños los utilicen, o incluso como reproductor de música, la actualización garantiza que continúen siendo operativos por más tiempo.
Apple también desplegó actualizaciones similares para otras líneas de dispositivos: iOS 15.8.6 para iPhone 6s y posteriores hasta iPhone 7; iOS 16.7.13 para iPhone 8, 8 Plus e iPhone X; e iOS 18.7.4 para iPhone XS, XS Max e iPhone XR. Esta estrategia de soporte escalonado demuestra el compromiso de la compañía con la longevidad de sus productos, algo que ha convertido en un diferenciador competitivo frente a la industria de Android.