Con el estreno de «El Caballero de los Siete Reinos« hace apenas una semana, los fanáticos del universo de Westeros han vuelto a sumergirse en una historia que promete expandir el legendario legado creado por George R.R. Martin. Sin embargo, entre toda la emoción del lanzamiento de este nuevo spin-off, existe un misterio que envuelve al personaje más intrigante de la serie: un joven niño de cabeza rapada y apariencia humilde conocido simplemente como Egg.
El niño que viaja con Ser Duncan el Alto
En los primeros episodios de la serie, Egg aparenta ser nada más que un escudero ordinario, un muchacho huérfano de madre que se cruza con Ser Duncan el Alto, un humilde caballero errante que carece de tierras, títulos o fortuna. La química entre ambos personajes es evidente desde el primer momento, pero la verdadera revelación llega cuando la serie comienza a develar la identidad real de este enigmático joven.
Lo que los espectadores no saben a simple vista es que Egg es en realidad Aegon Targaryen, hijo del príncipe Maekar Targaryen. Su cabeza completamente rapada no es una casualidad estética, sino un disfraz cuidadosamente elaborado: el niño ha eliminado su distintivo cabello plateado de dragón para ocultarse y viajar incógnito por los Siete Reinos.
Un príncipe disfrazado de plebeyo
El apodo de «Egg» proviene de la infancia de Aegon. Su hermano, quien lo apodó así al pronunciar su nombre de manera infantil, le llamó así durante años. Cuando el príncipe decide escapar de palacio, elige deliberadamente viajar bajo este simple mote, convirtiéndose en un escudero más que en un hijo real. Su padre, el príncipe Maekar, aunque sorprendido inicialmente por la decisión, finalmente accede: cree que únicamente viajando con un caballero errante y experimentando la vida real de los plebeyos, su hijo aprenderá las lecciones que ningún tutor en palacio podría enseñarle.
Esta decisión marca el inicio de una de las amistades más significativas en la historia de Westeros. Ser Duncan el Alto, un caballero de humildes orígenes, se convierte no solo en el mentor del joven príncipe, sino en su modelo a seguir durante años. Lo que comienza como un viaje a un torneo en Ashford se convierte en una aventura que define el carácter y las convicciones de quien algún día será rey.
El futuro de un rey compasivo
La importancia de Egg en el universo de Game of Thrones va mucho más allá de su rol en esta nueva serie. Según el canon establecido por George R.R. Martin en sus novelas «Los Cuentos de Dunk y Egg», Aegon eventualmente ascenderá al trono como Aegon V Targaryen, conocido por el apodo «El Improbable». Pero lo realmente notable es que su camino hacia la corona es extraordinario: nunca fue el heredero directo.
Aegon era el cuarto hijo del príncipe Maekar, lo que significa que tenía pocas probabilidades de gobernar alguna vez. Sin embargo, los eventos trágicos que afectan a su familia—incluyendo la muerte de sus hermanos mayores y circunstancias políticas impredecibles—lo colocan inesperadamente en la línea de sucesión. Cuando se convoca el Gran Consejo de 233 d.C., con opciones limitadas y poco prometedoras para la sucesión, Egg emerge como la elección más prudente: es joven, está sano, y gracias a sus años de viajes con Dunk, posee un conocimiento profundo y genuino del pueblo que gobernará.
Las conexiones con Game of Thrones
Para los espectadores familiarizados con la serie original de Game of Thrones, Egg representa una conexión directa con el pasado de Westeros. Es el hermano de Maester Aemon, ese anciano y sabio consejero de la Guardia de la Noche interpretado por Peter Vaughan en la serie original. Aemon es quien niega el trono cuando se le ofrece, permitiendo que su hermano menor lo ocupe en su lugar.

Además, Aegon V es el bisabuelo de Daenerys Targaryen, reina de los dragones de la serie original. Sus decisiones, sus valores y su legado resonarán a través de las generaciones, influyendo directamente en los eventos que los fanáticos presenciaron a lo largo de ocho temporadas de Game of Thrones.
Un rey que conoció a su pueblo
Lo que hace especialmente significativo a Egg—y lo que George R.R. Martin enfatizó al crear su personaje—es que fue el monarca Targaryen que más tiempo pasó caminando entre su pueblo. Su reinado estuvo marcado por una compasión genuina hacia los plebeyos, una característica rara entre los Targaryen. Esto no fue accidental: fue el resultado directo de aquellos años viajando con Dunk, durmiendo bajo las estrellas, comiendo la comida de los campesinos y viendo de primera mano el sufrimiento de sus súbditos.
Este trasfondo humanitario lo distingue de otros monarcas de su casa, cuya arrogancia y desprendimiento de la realidad cotidiana con frecuencia condujeron a decisiones catastróficas. Aegon V intentó reformar el sistema feudal y mejorar las vidas de los más desfavorecidos, intenciones nobles que contrastaban drásticamente con los gobernantes que lo rodeaban.
El misterio de Summerhall
La vida de Egg culmina en un evento trágico en el castillo de Summerhall en 259 d.C., donde el rey murió junto a su hijo mayor Duncan y su leal amigo Dunk en un incendio. Los detalles exactos permanecen oscuros, pero los cronistas sugieren que Aegon estaba intentando algo que había soñado durante toda su vida: resucitar los dragones incubando huevos. Esta ambición, aunque surge de su deseo de proteger al pueblo de los abusos de la nobleza, finalmente consume a quien fue el caballero más improbable que jamás gobernó los Siete Reinos.