En un gesto de desafío contra la industria del entretenimiento digital contemporáneo, la agrupación musical Party Cannon, colectivo escocés de metal experimental, ha anunciado el lanzamiento de su nuevo EP titulado «Subjected to a Partying» exclusivamente mediante un formato vintage: cartuchos de Nintendo 64.
Esta iniciativa emerge en un contexto de resurgimiento notable de medios físicos. Las estadísticas de la industria discográfica revelan que las ventas de discos de vinilo alcanzaron sus máximos históricos desde 1984, fenómeno que refleja una nostalgia creciente por formatos tangibles. Artistas de renombre internacional, tales como Billie Eilish y Taylor Swift, han respaldado esta tendencia mediante lanzamientos en casetes magnéticos.
El EP de Party Cannon será distribuido únicamente en 100 copias de cartuchos N64 para el mercado estadounidense. La banda describió la iniciativa como «[ir] donde ninguna otra banda de metal ha ido antes», enfatizando que esta decisión representa un acto de independencia frente a las corporaciones que dominan las plataformas de streaming.
Los cartuchos de Nintendo 64, discontinuados hace más de dos décadas, presentan limitaciones técnicas considerables. El formato Game Pak original podía almacenar apenas 12 megabytes de información, mientras que las versiones posteriores ampliaron esta capacidad hasta 64 megabytes. Estas restricciones obligaron a Party Cannon a realizar adaptaciones creativas: el cartucho contiene únicamente cuatro canciones completas, mientras que el lanzamiento integral comprenderá ocho composiciones junto con material en vivo y remixes adicionales.
Los cartuchos incluirán grabaciones en video de una presentación reciente del colectivo en festival de música, aunque la resolución se limitará deliberadamente a 320 x 240 píxeles, proporción característica de hardware del período en cuestión. La banda adoptó un tono irónico al describir la experiencia sonora resultante: «Carguen su Nintendo 64 y disfruten de un viaje embriagador hacia el pasado».
Curiosamente, esta no constituye la primera experimentación de Party Cannon con hardware videolúdico obsoleto. Previamente, el grupo lanzó una composición mediante cartuchos de Sega Genesis, consola discontinuada en 1999. La iniciativa ha generado perspicacia dentro de comunidades especializadas, con reportes de que el inventario estadounidense de cartuchos se agotó en menos de veinticuatro horas tras su anuncio.