Tesla podría estar a punto de resolver uno de los mayores quebraderos de cabeza para los viajeros y conductores rurales: el temido bar de «sin servicio». Una patente recién publicada revela que la empresa está replanteando el diseño del techo de los vehículos desde cero, alejándose del vidrio y el metal tradicionales en favor de materiales que permitan el paso de señales satelitales directamente.
Un nuevo diseño de tejado construido para la conectividad satelital
La patente (Pub. No. U.S. 2025/0368267) describe un techo de vehículo fabricado con polímeros transparentes a radiofrecuencia (RF). Básicamente, Tesla quiere convertir la parte superior de tu coche en una ventana para los datos. Aunque la mayoría de nosotros no pensamos dos veces en el techo de nuestro coche, materiales estándar como el acero o incluso el vidrio especializado pueden actuar como un escudo, bloqueando o debilitando las señales de alta frecuencia necesarias para el internet por satélite.

Para solucionar esto, Tesla está considerando mezclas poliméricas de alta resistencia como policarbonato, ABS y ASA. Estos no son solo tejados «plásticos»; Estos materiales ya son caballos de batalla en el mundo aeroespacial porque son increíblemente resistentes. La patente detalla una estructura de cuatro capas diseñada para ser «transparente a RF» pero lo suficientemente rígida para mantener la cabina silenciosa y segura.
La seguridad es una parte fundamental de la presentación. Tesla menciona explícitamente que este nuevo diseño sigue cumpliendo con las normas federales de choques (FMVSS), abordando la preocupación evidente de que un techo de polímero podría no protegerte tan bien como uno tradicional en caso de vuelco. Es un delicado ejercicio de equilibrio: crear un techo que sea «invisible» para los satélites pero «sólido como una roca» para los pasajeros dentro.
El verdadero objetivo final aquí es Starlink.
Al integrar la conectividad satelital directamente en la arquitectura del coche, Tesla podría eliminar eficazmente las zonas muertas. Ya sea que conduzcas por un paso de montaña remoto o que acampes fuera de la red, tu coche permanecerá en línea sin necesidad de una antena cercana.

Más allá de permitir que los pasajeros vean Netflix en medio de la nada, esta es una jugada estratégica para las ambiciones de Tesla con el Robotaxi. Una flota autónoma necesita una conexión constante e inquebrantable con la nave nodriza para monitorización remota y actualizaciones de software. El internet por satélite ofrece ese respaldo de «siempre activo» que las redes móviles simplemente no pueden garantizar.
Ya hemos visto a algunos propietarios de Tesla «DIY» que han colocado platos Starlink Mini bajo sus techos de cristal con resultados dispares. Esta patente sugiere que Tesla está lista para ofrecer una versión mucho más limpia e integrada de fábrica. Aunque las patentes no siempre se convierten en productos de inmediato, esta es una señal clara de que Tesla quiere que sus coches sean las máquinas más conectadas del planeta, incluso cuando no hay una antena de telefonía móvil en kilómetros a la redonda.