Una de las compañías mas longevas de la historia y con más prestigio en el mundo de la fotografía, Kodak, anunció que sus días de esplendor están cerca de desmoronarse para siempre.
En su informe de ganancias del lunes, la compañía advirtió que no tiene «financiamiento comprometido o liquidez disponible» para pagar sus aproximadamente 500 millones de dólares en próximas obligaciones de deuda. «Estas condiciones plantean dudas sustanciales sobre la capacidad de la compañía para continuar como una empresa en funcionamiento«, dijo Kodak en una presentación.
Kodak tiene como objetivo conjurar efectivo al dejar de pagar su plan de pensiones de jubilación. También dijo que no espera que los aranceles tengan «impactos materiales» en su negocio porque fabrica muchos de sus productos, incluidas cámaras, tintas y películas en Estados Unidos.
«En el segundo trimestre, Kodak continuó progresando en nuestro plan a largo plazo a pesar de los desafíos de un entorno empresarial incierto», dijo el CEO de Kodak, Jim Continenza, en el comunicado de resultados.
En una declaración a CNN el martes, un portavoz de Kodak dijo que está «seguro de que podrá pagar una parte significativa de su préstamo a plazo mucho antes de que venza, y enmendar, extender o refinanciar nuestra deuda restante y/o obligaciones de acciones preferentes».
Las acciones de Eastman Kodak (KODK) se desplomaron más del 25% en las operaciones del mediodía del martes.
133 años de historia

Kodak fue fundada en 1888 por George Eastman, quien revolucionó la fotografía al introducir la cámara portátil y el rollo de película. Su lema “You press the button, we do the rest” capturó la esencia de una nueva era: hacer la fotografía accesible al público general. Durante el siglo XX, Kodak se convirtió en sinónimo de fotografía, dominando el mercado con productos como la cámara Brownie, películas Kodachrome y soluciones para cine y fotografía profesional. Su modelo de negocio se basaba en vender cámaras a bajo costo y generar ingresos a través de la venta de película y revelado.
A pesar de haber inventado la primera cámara digital en 1975, Kodak no supo adaptarse a la transformación tecnológica. Temiendo que la fotografía digital canibalizara su negocio de película, la empresa retrasó su incursión seria en el nuevo mercado. Mientras competidores como Canon, Sony y Nikon avanzaban, Kodak quedó rezagada. En la década de 2000, sus ingresos comenzaron a caer drásticamente, y en 2012 se declaró en bancarrota. Fue un caso emblemático de cómo la innovación interna puede ser ignorada por miedo a perder el modelo de negocio tradicional.
Tras la bancarrota, Kodak vendió muchas de sus patentes y se reestructuró como una empresa más enfocada en impresión comercial, productos químicos y servicios para empresas. Aunque ya no domina el mundo de la fotografía, su legado permanece: fue pionera en democratizar la imagen, en capturar momentos cotidianos, y en definir cómo el siglo XX se vio y se recordó.