Un nuevo rumor apunta a que Samsung estaría desarrollando un reloj inteligente completamente distinto a los que integran su catálogo actual, ya que dejaría de lado el sistema operativo Wear OS de Google para apostar por un software propio orientado a maximizar la duración de la batería.
De acuerdo con el sitio especializado SamMobile, dentro del código de la aplicación Galaxy Wearable se habrían encontrado referencias a un dispositivo aún no anunciado bajo el nombre en clave «Galaxy Aero», identificado internamente con la etiqueta «galaxy_rtos_watch». Esa nomenclatura confirmaría que el reloj no ejecutaría Wear OS, sino un sistema operativo en tiempo real, conocido por sus siglas en inglés RTOS, el mismo tipo de plataforma liviana que actualmente utilizan los dispositivos de la línea Galaxy Fit.
Esta decisión técnica suele traer consigo dos beneficios claros para el usuario final: un precio de venta más accesible y una autonomía notablemente superior a la de los relojes tradicionales con Wear OS. Según las primeras filtraciones, el nuevo reloj podría llegar a ofrecer varias semanas de uso continuo con una sola carga, además de contar con sensores básicos como monitor de frecuencia cardíaca y acelerómetro.
En cuanto a su posicionamiento dentro del catálogo, todo indica que el Galaxy Aero se ubicaría en un punto intermedio entre el próximo Galaxy Fit 4 —del cual también circulan rumores recientes— y el modelo económico Galaxy Watch FE, ofreciendo así una alternativa para quienes buscan más funciones que una simple pulsera de actividad, pero sin pagar el precio de un smartwatch completo.
Cabe destacar que, hasta el momento, Samsung no ha confirmado oficialmente la existencia de este producto, por lo que toda la información disponible proviene exclusivamente de filtraciones internas del código de sus aplicaciones. Los analistas recomiendan tomar estos datos con cautela, ya que «Galaxy Aero» podría tratarse únicamente de un nombre de proyecto interno que ni siquiera llegue a comercializarse bajo esa misma denominación. De confirmarse su lanzamiento, la surcoreana llenaría un vacío que mantiene desatendido desde la salida del Galaxy Fit 3 en 2024, fecha desde la cual la compañía no había vuelto a renovar su línea de rastreadores de actividad más asequibles.