La submarca CMF, perteneciente a Nothing, presentó oficialmente los CMF Clip Pro, sus primeros audífonos de oído abierto, con un precio de 79 libras esterlinas y disponibles en los colores gris oscuro, gris claro y coral. El lanzamiento apunta directamente a resolver dos problemas históricos de esta categoría de dispositivos: la fatiga por uso prolongado y la calidad de sonido deficiente en las frecuencias bajas.
Para combatir la incomodidad, la compañía diseñó una estructura de sujeción en tres puntos que distribuye la presión sobre la oreja en lugar de concentrarla en un solo punto de contacto, como suele ocurrir en modelos de la competencia. Esta estructura incorpora un puente de alambre de titanio flexible de 0,5 milímetros, recubierto con material TPU compatible con la piel, que se adapta a distintas formas de oreja. Cada auricular pesa apenas 6,5 gramos, con una esfera auditiva de 13,8 milímetros pensada para pasar desapercibida durante el uso diario.
En cuanto al sonido, los auriculares de oído abierto suelen sufrir de una respuesta débil en los graves debido a su diseño que no sella el canal auditivo. Para contrarrestar esta limitación, CMF integró un controlador dinámico de doble imán de 10,8 milímetros junto con una tecnología denominada «Ultra Bass», que compensa activamente la pérdida de frecuencias bajas sin generar distorsión en los agudos. El dispositivo cuenta además con certificación Hi-Res Audio y soporte para los códecs LDAC, AAC y SBC.

Otra de las innovaciones incluidas es un sistema de «sellado de sonido» controlado desde la aplicación Nothing X, que reduce las frecuencias medias y altas para minimizar la fuga de audio hacia personas cercanas, con opciones configurables entre desactivado, solo llamadas, o audio y llamadas combinados. El estuche de carga conserva el característico dial giratorio de la marca, que permite controlar volumen, reproducción y llamadas de forma táctil.


La autonomía alcanza hasta 10 horas por carga en los auriculares y un total de 32,5 horas incluyendo el estuche, ampliable a 36 horas en modo de batería extendida. Los CMF Clip Pro también incorporan Bluetooth 5.4, resistencia al polvo y al agua con certificación IP54, conexión simultánea a dos dispositivos y un modo de baja latencia para videojuegos. Con este precio, el producto se posiciona como una de las alternativas más económicas frente a rivales como los Sony LinkBuds Clip o los Huawei FreeClip, que rondan los 180 dólares.