La industria tecnológica está acostumbrada a las filtraciones, pero pocas han sido tan desconcertantes como la que protagonizó recientemente el supuesto prototipo del Google Pixel Watch 5. El dispositivo no fue olvidado en un restaurante ni publicado por error en un sitio de ventas: fue literalmente encontrado en el fondo del océano, cerca de la isla de San Martín, en el Caribe.
El hallazgo fue protagonizado por un usuario identificado como Pitchford, quien compartió imágenes del reloj en redes sociales. Las fotografías muestran claramente la parte trasera del dispositivo, donde se pueden leer las palabras «Google» y «Pixel Watch 5», además de una serie de etiquetas que revelan sus especificaciones técnicas. Entre ellas se mencionan el sensor de frecuencia cardíaca, monitoreo de oxígeno en sangre (SpO2), temperatura de piel, actividad electrodérmica (EDA), soporte de tecnología de banda ultraancha (UWB) y la certificación de resistencia al agua y polvo IP68.
Ese último detalle —la resistencia IP68— es, irónicamente, lo que habría permitido que el reloj sobreviviera a su estancia submarina. Y por si fuera poco, a pesar de tener la batería agotada, el dispositivo todavía contaba con energía de reserva suficiente para mostrar la hora correcta en pantalla.
En cuanto al diseño, las imágenes muestran que el Pixel Watch 5 mantiene la misma estética circular que caracteriza a sus predecesores, con una caja de 45 mm —el tamaño mayor introducido con el Pixel Watch 4—. No se aprecian cambios radicales en el aspecto externo, aunque los rumores apuntan a que el gran salto generacional vendría por dentro: se especula que Google podría incorporar un chip Tensor personalizado, abandonando los procesadores Qualcomm Snapdragon que equipó en ediciones anteriores.

Google aún no ha confirmado ni desmentido la existencia del reloj. La presentación oficial del Pixel Watch 5 se espera para la segunda mitad de 2026, probablemente junto al lanzamiento de los nuevos teléfonos Pixel. Mientras tanto, este inusual hallazgo oceánico ya se ganó el título de la filtración tecnológica más insólita del año.