El fundador y director ejecutivo de Telegram, Pavel Durov, salió al paso de la polémica generada tras la breve desaparición de su aplicación de la App Store, atribuyendo el episodio a la acción de lo que denominó un «extorsionador» que habría manipulado a Apple para forzar la sanción. La aplicación de mensajería dejó de estar disponible en varios países durante la madrugada del lunes, después de que la compañía de Cupertino detectara —según explicó un portavoz a la agencia Reuters— contenido que incumplía sus normas contra material de abuso sexual infantil (CSAM).
En una extensa publicación en su cuenta de X, Durov sostuvo que el servicio fue víctima de un ataque deliberado: un usuario malicioso habría editado un mensaje antiguo dentro de un chat grupal activo para insertar «contenido ilegal modificado con inteligencia artificial«, de manera que pasara inadvertido para los demás integrantes del grupo y no fuera reportado por ellos. Según su versión, esa maniobra habría sentado las bases de un intento de extorsión, en el que el propio autor del contenido utilizaría una red de cuentas automatizadas para denunciar su publicación ante Apple, salvo que la empresa afectada pagara para evitarlo.
El directivo fue crítico con la respuesta de Apple, a la que acusó de retirar la aplicación de su tienda antes de contactar siquiera con el equipo de Telegram. «Los extorsionadores han encontrado una manera de manipular a Apple para que reaccione de forma exagerada. Esto genera un riesgo sistémico potencial para toda aplicación que aloje contenido generado por usuarios», afirmó Durov en su mensaje.
El episodio revive un debate de larga data sobre la responsabilidad de las plataformas frente al contenido que publican sus propios usuarios, una discusión que atraviesa a la mayoría de las redes sociales desde hace años. La proliferación de herramientas de inteligencia artificial capaces de editar imágenes y videos con rapidez, sumada a la velocidad con que operan hoy los agentes automatizados, habría facilitado este tipo de ataques dirigidos a comprometer a plataformas enteras.
Tras la polémica, Telegram fue restituida en las tiendas donde había sido eliminada, aunque la compañía de Cupertino no ha emitido una versión oficial que respalde o contradiga por completo el relato de Durov. No es la primera vez que el fundador de Telegram enfrenta cuestionamientos sobre la moderación de contenido en su plataforma, un tema que lo ha llevado incluso a procesos judiciales en el pasado.