Meta decidió cambiar de rumbo a última hora y no apagará Horizon Worlds en los visores Quest, pese a que esta misma semana había comunicado a la comunidad que el metaverso social quedaría restringido a web y móviles desde el 15 de junio. El giro se conoció a través de una sesión de preguntas y respuestas en Instagram, donde el CTO Andrew Bosworth reconoció que la compañía había reconsiderado la medida después de recibir mensajes de usuarios “descorazonados” por la noticia.
“Hoy mismo hemos decidido que vamos a mantener Horizon Worlds funcionando en VR”, explicó Bosworth, matizando que la prioridad de desarrollo seguirá estando en la versión móvil. Un portavoz de Meta ratificó las declaraciones al portal TechCrunch, confirmando que los actuales jugadores de Horizon en Quest podrán seguir usando el servicio “durante el futuro previsible”.
El volantazo llega en un momento delicado para la apuesta de Meta por el metaverso. La división Reality Labs, encargada de los cascos y las experiencias de realidad virtual, acumula pérdidas de alrededor de 73.000 millones de dólares desde 2021, mientras que las ventas de los visores Quest cayeron un 16% entre 2024 y 2025, según datos de IDC. En paralelo, la compañía ha ejecutado recortes que han afectado a más de mil empleados del área.
Aun así, Horizon Worlds se está abriendo camino en otra pantalla: el teléfono. De acuerdo con la firma de analítica Appfigures, la app móvil suma unos 45 millones de descargas combinadas en iOS y Android, con un crecimiento interanual cercano al 53%, aunque de momento solo ha generado cerca de 1,1 millones de dólares en gasto directo de los usuarios, una cifra ínfima frente a la inversión total en el metaverso.
Bosworth ha defendido que concentrar los recursos en móvil es más eficiente, ya que evita que los equipos tengan que duplicar su trabajo en dos plataformas con bases de usuarios muy diferentes. El mantenimiento de la versión en VR se presenta así como un gesto hacia la comunidad más fiel, mientras Meta intenta averiguar si Horizon Worlds puede convertirse en algo más que un costoso experimento corporativo.