COVID-19: tratamiento con interferón alimenta las esperanzas

Un estudio impulsado por un equipo multinacional determinó que pacientes tratados con antivirales como el interferón eliminan de manera más eficiente el virus SARS-CoV-2 y reducen los niveles de inflamación vinculados al mal.

Publicado en la revista Frontiers in Immunology, el análisis estableció que el interferón (IFN) -α2b “redujo significativamente la duración del virus detectable en el tracto respiratorio superior y redujo los niveles sanguíneos de interleucina (IL) – 6 y la proteína C reactiva (PCR), dos proteínas inflamatorias que se encuentran en el cuerpo humano”.

Dichos hallazgos ratifican los atributos de la molécula como materia prima para combatir la epidemia, que al cierre de esta edición afectaba a 4.4 millones de personas en todo el mundo, más de 303,000 de las cuales había fallecido, según el conteo de la Universidad Jonhs Hopkins.

“Los interferones son nuestra primera línea de defensa contra todos y cada uno de los virus, pero los virus como los coronavirus han evolucionado conjuntamente para bloquear muy específicamente su respuesta”, planteó la autora principal del estudio, Eleanor Fish, del Toronto General Hospital Research Institute.

La experta, quien también labora en el Departamento de Inmunología de la Universidad de Toronto, agregó que “esto nos muestra la importancia de los interferones para la eliminación de las infecciones por virus. El tratamiento con interferón anulará los efectos inhibitorios del virus”.

Citada por la American Association for the Advancement of Science (AAAS), Fish explicó que la elección de la sustancia se basó en los “beneficios terapéuticos” que exhibió  durante los brote de síndrome respiratorio agudo grave (SARS) en 2002 y 2003.

COVID-19: tratamiento con interferón alimenta las esperanzas
Engin Akyurt/ Pixabay

“Mi equipo realizó un estudio clínico en Toronto para evaluar el potencial terapéutico de IFN-α contra el SARS. Nuestros hallazgos fueron que el tratamiento con interferón aceleró la resolución de anormalidades pulmonares en pacientes tratados con interferón en comparación con aquellos no tratados con interferón”, indicó.

El último estudio consideró 77 personas con COVID-19 ingresadas ​​al Union Hospital del Tongii Medical College, de Wuhan, China, entre el 16 de enero y el 20 de febrero de 2020. Todas presentaban síntomas moderados, es decir, no requerían cuidados intensivos ni intubación con oxígeno.

“Los pacientes fueron tratados con IFN-α2b, arbidol (ARB), que es un antiviral de amplio espectro, o una combinación de IFN-α2b más ARB”, detalló la prueba.

“Los investigadores demostraron una tasa significativamente diferente de eliminación viral para cada grupo de tratamiento y, en particular, el tratamiento con IFN-α2b aceleró la eliminación viral en aproximadamente siete días. El tratamiento con IFN-α2b, ya sea solo o en combinación con ARB, aceleró la eliminación viral en comparación con el tratamiento con ARB solo. También se demostró que el tratamiento con IFN reduce significativamente los niveles circulantes de IL-6 y PCR, ya sea solo o en combinación con ARB”, agregó la AAAS.

Otra buena noticia fue que la edad, las comorbilidades ni el sexo de los pacientes fueron trabas para los efectos del tratamiento.

“En lugar de desarrollar un antiviral específico de virus para cada nuevo brote de virus, deberíamos considerar los interferones como los ‘primeros respondedores’ en términos de tratamiento. Los interferones han sido aprobados para uso clínico durante muchos años, por lo que la estrategia sería ‘reutilizarlos’ para las infecciones graves por virus agudos”, propuso Fish.

Tras este estudio exploratorio no controlado, el siguiente paso es el ensayo clínico aleatorizado, es decir, con una muestra de pacientes mayor, a los cuales se les administre interferón alfa y un placebo.

“Los resultados de este estudio son los primeros en sugerir la eficacia terapéutica de IFN-α2b como una intervención antiviral disponible para COVID-19, que también puede beneficiar al sistema de salud pública, al acortar la duración de la infección y, por lo tanto, ralentizar los efectos de la pandemia”, finalizó el artículo.

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