Bill Gates estalla (y Miguel Bosé se desboca)

Hasta aquí hemos llegado. A Bill Gates se le ha agotado la paciencia y no le falta un solo ápice de razón. Mientras la mayoría aguanta estoicamente los efectos de la pandemia y el confinamiento, una minoría no duda en apuntar con el dedo acusador de todos nuestros males a una mano negra organizada con fines maléficos por el fundador de Microsoft en connivencia con una serie de poderes fácticos que quieren tomar el control del mundo.

No, no estamos ante el guión de un éxito taquillero de Hollywood (ni, dicho sea de paso, de la trama de ‘Utopía’), sino de una incomprensible realidad que cuenta, entre otros arietes, como el mismísimo Miguel Bosé que reparte bulos (fakes news) a discreción a través de sus redes sociales.

Pero volviendo al filántropo y preguntado por su opinión acerca de las teorías del movimiento que le acusa de todos los males, las ha tildado, no sin un gesto de hastío de ser “tan estúpidas”. Y que esto lo diga el mismísimo Bill Gates, que siempre muestra un carácter templado y tranquilo, es muy sintomático de lo ridículo del asunto. “No me he visto envuelto nunca en en ningún asunto con microchips”, explicó a los medios en una rueda de prensa. ¿De qué microchips habla Gates exactamente?

Farmacéuticas, 5G, vacunas y la OMS: el gran ‘complot’

Melinda y Bill Gates

Como te hemos venido informando desde estas líneas, hay un minúsculo movimiento que culpa de toda la crisis de la COVID-19 a un complot a gran escala en el no quedan cabos sueltos y hay una explicación para todo. ¿Cuál? El mencionado cantante lo hila a la perfección en una cadena en Twitter que, como podrás suponer, no ha pasado desapercibida. EL PAÍS recoge y deconstruye la cadena de mensajes en lo que no deja puntada sin hilo: todo parte de GAVI, una farmacéutica propiedad de la fundación GATES y el cantante rescata unas antiguas declaraciones del filántropo en las que abogaba por incluir unos chips minúsculos en las vacunaciones para analizar los datos.

Aquí es donde empieza realmente el delirio.

Bosé explica que el maquiavélico plan de Gates consiste en inocular nano bots a la población “para obtener todo tipo de información”, explica, “solo con el fin de controlarla”. Chips, vacunas, Bill Gates… tranquilo, que ahora te lo explicamos todo. Aunque no lo verbaliza abiertamente, el cantante parece sugerir que la pandemia provocada por este coronavirus pertenece a un plan trazado para lograr una vacunación mundial a gran escala en la que se inocularía a una población ignorante los citados bots y “diversos metales”.

Vale ¿Y qué pinta el 5G en todo esto? También nos lo explican: esta tecnología de transmisión de datos sería la que activaría los bots inoculados en una “operación de dominio global” en la que seríamos “borregos a su merced”. Bosé tilda este plan a gran escala de “macabro y supremacista” y en él, el presidente español Pedro Sánchez sería una pata más del complot. No hace falta que te digamos que si estas teorías alocadas han cuajado en sectores poco informados de la población, tampoco sorprende que algunos la tomen con los repetidores 5G. ¿Quién querría estar controlado de forma inalámbrica por Bill Gates?

El complot se vuelve ‘trending topic’

Toda esta alocada tormenta se fraguó ya hace unas semanas, pero lejos de amainarse, el pasado fin de semana repuntó —como a veces sucede con el maldito virus— hasta convertirse en tendencia en Twitter. Durante el fin de semana, el hashtag #exposeBillGates (destapar a Bill Gates) ha sido trending topic en esta red social en Europa y Estados Unidos, divulgando el mensaje que sostenía que el fundador de Microsoft era conocedor del inicio de la pandemia antes de que esta tuviera lugar.

Como puedes suponer y en lo que es un denominador común en este tipo de teorías de la conspiración, no hay ninguna fuente fiable y es más, sus defensores hacen oídos sordos a las explicaciones científicas y empíricas que niegan una causa efecto entre el 5G y la debilitación del sistema inmune. Pero en este delirio todo cabe menos la razón, llegando al clímax tuitero por parte del cantante que, lejos de poner freno a la difusión de estos mensajes, ha aumentado su intensidad. Lo último ha sido apuntarse a la campaña contra Bill Gates con el mensaje “páremoslo!” (sic) y, por otro lado, reflejar su ira en Twitter al saber que una de sus entradas ha sido censurada por Facebook por publicar información que es “objetivamente inexacta”, según los verificadores de contenido de la red social.

No parece que esta tempestad de despropósitos vaya a terminar pronto así que seguiremos atentos a cómo se desenvuelven los acontecimientos y con qué nos sorprenden en esta campaña de despropósitos.

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