Prácticas del pasado: la ácida demanda de Slack contra Microsoft

La compañía Slack Technologies, responsable de la aplicación de trabajo colaborativo del mismo nombre, interpuso ante la Comisión Europea una demanda por “práctica ilegal y anticompetitiva” contra el gigante informático Microsoft, que deberá regresar a tribunales europeos después de diez años.

Slack acusa a Microsoft de abusar de su dominio del mercado para extinguir a la competencia, vulnerando la ley de competencia de la Unión Europea, según se desprende del reclamo interpuesto el 22 de julio de 2020.

La compañía acusa a Microsoft de haber “vinculado ilegalmente” su producto Microsoft Teams a la suite de productividad Office, que tiene una posición dominante en el mercado, con lo que obliga a “millones de usuarios a instalarlo, bloquea su eliminación y oculta el costo real para los clientes empresariales”.

El vicepresidente de Comunicaciones y Políticas de Slack, Jonathan Price, afirmó que “no podemos ignorar el comportamiento ilegal que priva a los clientes del acceso a las herramientas y soluciones que desean”.

Según el ejecutivo, “Slack amenaza la retención de Microsoft en el correo electrónico comercial, la piedra angular de Office, lo que significa que Slack amenaza el bloqueo de Microsoft en el software empresarial”.

La Comisión Europea debe analizar el reclamo de Slack y decidir si inicia una investigación formal sobre las denuncias. Microsoft no se ha pronunciado sobre la demanda.

Prácticas del pasado

Slack estima que más allá de la demanda en particular, el caso abre un debate en torno al futuro de los ecosistemas digitales entre aplicaciones basadas en “enfoque abierto” frente a otras que, a su juicio, restringen las alternativas de los usuarios.

“Slack simplemente quiere una competencia justa y un campo de juego nivelado. Una competencia saludable impulsa la innovación y crea los mejores productos y la mayor elección para los clientes”, afirmó Price.

Según la compañía, Microsoft está volviendo a “prácticas del pasado”, como las que los llevaron a enfrentar a los tribunales europeos hace más de una década. “Crearon un producto débil, imitador y lo vincularon a su producto Office dominante, obligaron a instalarlo y bloquearon su eliminación, una copia al carbón de su comportamiento ilegal durante las ‘guerras de los navegadores’”, recordó David Schellhase, asesor general de Slack.

El abogado agregó que “Slack está pidiendo a la Comisión Europea que tome medidas rápidas para garantizar Microsoft no puede continuar aprovechando ilegalmente su poder de un mercado a otro, agrupando o atando productos”.

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