Identifican el fenómeno que le robó el brillo a Betelgeuse

En 2019, la estrella gigante Betelgeuse comenzó inesperadamente a atenuar su brillo, para sorpresa de los astrónomos de todo el mundo.

Cuerpos astrales como ella con frecuencia sufren cambios en su luminosidad, pero la caída al 40 por ciento de su brillo habitual entre octubre de 2019 y abril de 2020 fue poco común.

Su repentino oscurecimiento desconcertó a los astrónomos, que se apresuraron a desarrollar varias teorías para explicar el abrupto cambio.

Se dijo que el culpable era que una “mancha estelar” enorme, fría y oscura que cubría una amplia zona de la superficie visible.

Incluso, algunos llegaron a pensar que la estrella estaba a punto explotar y generar una supernova.

Pero las observaciones del telescopio espacial Hubble, dirigidas por Andrea Dupree, la directora asociada del Centro de Astrofísica de Harvard & Smithsonian (CfA), Cambridge, Massachusetts, afirman que es una nube de polvo la que cubre una parte de la estrella.

La investigadora sugiere que fue formada por una inmensa cantidad de material caliente expulsado al espacio.

Nasa

El Hubble capturó señales de material denso y caliente que se movía a través de la atmósfera de Betelgeuse en septiembre, octubre y noviembre de 2019. Luego, en diciembre de ese año, varios telescopios terrestres observaron que la estrella disminuía su brillo en su hemisferio sur.

“Con el Hubble, vimos cuando salió el material de la superficie visible de la estrella y se movió a través de la atmósfera. Esto fue antes de que se formara el polvo que hizo que la estrella pareciera atenuarse. Este material era de dos a cuatro veces más luminoso que el brillo normal de la estrella”, dijo Dupree.

Estas observaciones proporcionan nuevas e importantes pistas sobre el mecanismo detrás de la atenuación.

Betelgeuse es una estrella supergigante roja envejecida que ha aumentado de tamaño debido a  complejos cambios evolutivos en su núcleo.

De acuerdo con la NASA, la estrella es tan grande que si reemplazara al Sol en el sistema solar, su superficie se extendería más allá de la órbita de Júpiter.

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