Las videollamadas por Zoom acaban de tener un nuevo tipo de función pequeña y incómoda. La plataforma ahora te preguntará si eres humano. Se ha asociado con World, la empresa de escaneo de iris de Sam Altman (anteriormente conocida como Worldcoin), para añadir verificación humana en tiempo real dentro de las reuniones.
La función, lanzada el 17 de abril de 2026, forma parte del despliegue de ID 4.0 de World. Permite a los anfitriones confirmar que cada rostro en la llamada pertenece a una persona real, no a un impostor generado por IA.

¿Cómo funciona realmente la insignia de «humano verificado»?
Para quienes se pregunten cómo funciona la tecnología Deep Face de World, incluye un proceso de tres pasos. Cruza una imagen firmada del registro original de Orb de un usuario, un escaneo en directo de la cara del dispositivo y el fotograma del vídeo visible para los demás participantes en la reunión.
Solo cuando las tres muestras coinciden aparece una insignia de «Humano Verificado» junto al nombre del usuario. Para mí, resulta raro e irónico que tenga que demostrar que soy humano, solo para que me vean como tal en una reunión por Zoom.
Los anfitriones también pueden hacer obligatoria la verificación de Deep Face para unirse a las reuniones, impidiendo que los participantes no verificados se unan por completo. También es posible hacer controles en medio de la llamada y en el momento. Así que, tanto si piensas que tu compañero tiene un aspecto raro como si simplemente quieres molestar a alguien, puedes exigir un cheque en tiempo real.

¿Por qué es esto siquiera necesario?
Sencillo: el fraude deepfake ya no es algo de lo que escuches por un amigo de un amigo o algo que leas en blogs de fin de semana. A principios de 2024, la empresa de ingeniería Arup perdió 25 millones de dólares después de que un empleado en Hong Kong autorizara transferencias bancarias durante una videollamada, en la que todos excepto la víctima resultaron ser un deepfake.
Algo similar ocurrió con una empresa multinacional en Singapur en 2025. Además, las pérdidas financieras por fraude habilitado por deepfake superaron los 200 millones de dólares solo en el primer trimestre del año pasado. La amenaza ya no es hipotética; Es algo a lo que se enfrentan un número creciente de personas y empresas.
La dirección es clara: la prueba biométrica de la personalidad jurídica se está convirtiendo en una norma laboral cada día.