En un ensayo de opinión para The Wall Street Journal, Mark Zuckerberg expone una ambición modesta para la IA de Meta. Quiere poner la superinteligencia en manos de todos, dando a la gente corriente tecnología lo suficientemente potente como para mejorar su salud o ayudarles a trabajar.
Zuckerberg presenta la superinteligencia personal como una alternativa a la IA avanzada controlada por unas pocas instituciones. Meta ciertamente puede distribuirlo a una escala que pocas empresas podrían igualar. Lo que los usuarios recibirían sería un asistente construido y gobernado en otro lugar, con sus decisiones más importantes tomadas por ellos.
Cómo Meta puede alcanzar miles de millones
Las aplicaciones de Meta alcanzaron una media de 3.560 millones de usuarios activos diarios en marzo de 2026. Más de mil millones de personas ya utilizan Meta AI cada mes.

Ese alcance hace que el plan de distribución de Zuckerberg sea inusualmente plausible. Meta no necesitaría vender otro gadget ni persuadir a la gente para que se una a un servicio desconocido. Podría colocar silenciosamente una IA cada vez más capaz dentro de aplicaciones ya multimillonarias abiertas, permitiendo que la superinteligencia llegara como otra actualización esperando junto a la habitual colección de nuevos botones.
Que aún controla la superinteligencia
La amplia disponibilidad no cambiará quién construye la tecnología. El Índice de IA 2026 de Stanford encontró que la industria produjo más del 90% de los modelos fronterizos destacados en 2025. Desarrollarlos requiere potencia de cálculo y dinero concentrados entre un pequeño número de empresas.
Meta espera gastar entre 125.000 y 145.000 millones de dólares en infraestructuras solo en 2026. Los usuarios no decidirán cómo se construyen los modelos ni qué salvaguardas seguir. Esas decisiones siguen siendo responsabilidad de la empresa que paga los centros de datos.

La superinteligencia personal podría proporcionar a muchas más personas herramientas poderosas de IA. Meta seguiría decidiendo cuáles les llegan y dónde están sus límites.
¿Realmente los estadounidenses lo quieren?
La disponibilidad supone un apetito que no está garantizado. Una encuesta de Pew de junio de 2026 reveló que el 63% de los estadounidenses cree que la IA avanza demasiado rápido. Solo el 8% tiene alta confianza en que las empresas estadounidenses lo desarrollarán de forma responsable.
Meta ya tiene suficiente alcance para poner a la IA avanzada por delante de miles de millones. El siguiente detalle a tener en cuenta es si los usuarios obtienen un control real sobre sus salvaguardas y límites, o simplemente otra función Meta que nunca pidieron.