Casio ha decidido llevar la calculadora de sobremesa al terreno del lujo con la S100X, un modelo de edición limitada que cuesta alrededor de 600 dólares y que pone el foco en el diseño y la artesanía más que en las funciones. El dispositivo parte de la gama S100, pero incorpora un acabado en laca japonesa urushi aplicada a mano sobre un cuerpo de aleación de aluminio, convirtiéndolo en una pieza más cercana a un objeto de escritorio de alta gama que a una simple herramienta de cálculo.
Para lograr ese efecto, Casio se asoció con el taller Yamakyu Shikki, fundado en 1930, que se especializa en laca tradicional. Cada unidad atraviesa un proceso de capas, secado y pulido que puede prolongarse durante semanas, hasta obtener un negro profundo con reflejos rojizos en los bordes y una superficie de brillo espejo. El resultado se remata con detalles metálicos en los botones y la base, además de un logotipo discreto en el frontal.
La S100X no busca impresionar por la cantidad de funciones, sino por la experiencia de uso. Ofrece una pantalla de 12 dígitos con tono azulado, teclas basculantes inspiradas en teclados mecánicos y funciones habituales como cálculo de impuestos, memoria, porcentaje y conversión sencilla de divisas. La alimentación combina célula solar y pila de botón, con una autonomía estimada de hasta siete años, según el fabricante.

Solo se fabricarán 650 unidades para todo el mundo, numeradas y presentadas en una caja de madera con detalles dorados y certificado de autenticidad. El precio oficial en Japón es de 99.000 yenes, unos 620 dólares al cambio, aunque es probable que en el mercado secundario la cifra suba si la demanda de coleccionistas supera la tirada.
La S100X se inscribe en una tendencia reciente de objetos cotidianos reinterpretados como productos de diseño extremo, desde teclados mecánicos de más de 1.000 dólares hasta bolígrafos de edición limitada. En ese contexto, la calculadora de Casio funciona tanto como herramienta funcional como declaración de estilo para escritorios donde el hardware también es parte del decorado.