Miles de propietarios de los Samsung Galaxy S24 y S25 han denunciado en foros y redes sociales un consumo anómalo de batería y episodios de sobrecalentamiento, un problema que parece estar vinculado a una actualización reciente de seguridad. De acuerdo con reportes recopilados por foros de usuarios, el parche de seguridad correspondiente a abril de 2026 estaría detrás de la caída acelerada de autonomía que afecta a ambos modelos.
Los usuarios afectados señalan que sus dispositivos pasan de niveles de carga entre el 75 y el 90 por ciento a apagarse por completo en cuestión de horas, incluso con un uso normal del teléfono. Los casos reportados se concentran principalmente entre clientes de operadoras en Estados Unidos, aunque existen indicios de que el problema también afecta a usuarios en otros mercados.
Samsung no se ha pronunciado oficialmente sobre la situación, aunque moderadores de sus foros comunitarios ya han propuesto una solución temporal mientras se desarrolla un parche definitivo. La medida consiste en revertir la aplicación «Mobile Services» a su versión original de fábrica, un procedimiento que, según los reportes, ha logrado estabilizar el consumo en varios de los dispositivos afectados.
«La batería de mi S24 Ultra se está descargando muy rápido después de la actualización del 26 de julio, incluso calienta como la placa de cocina. ¿Por qué está pasando esto?» Otros usuarios citaron problemas especialmente con WhatsApp.
Como la capacidad física de la batería no ha variado —ambos modelos mantienen 4.000 mAh con carga de 25 W—, los especialistas apuntan a un fallo de software y no de hardware. Entre las causas probables se mencionan una reindexación defectuosa de la caché del sistema tras la actualización, así como alteraciones en la gestión de las conexiones móviles y WiFi que dispararían un consumo excesivo en segundo plano. En el caso del Galaxy S25, el problema se agrava porque el modelo ya mostraba cierta propensión al sobrecalentamiento en pruebas de estrés previas, por lo que cualquier cambio en la regulación térmica del procesador podría intensificar el fenómeno incluso durante tareas simples.