La marca RISION presentó dos nuevos módulos de imagen térmica, Magic y Magic Pro, diseñados para conectarse directamente al puerto USB-C de teléfonos, tabletas y computadoras con Android, iOS o Windows. Ambos dispositivos pesan menos de 25 gramos, no requieren batería propia porque obtienen energía del equipo conectado, y buscan convertir cualquier smartphone en una herramienta portátil de inspección térmica.
La tecnología clave de ambos modelos es la llamada «QuadIR», que duplica la resolución de la imagen infrarroja: el Magic pasa de 160×120 a 320×240 píxeles, mientras que el Magic Pro llega de 256×192 a 512×384 píxeles. También incorporan la función «AI BiSpectrix», que superpone los datos térmicos con la imagen real capturada por la cámara del dispositivo, facilitando identificar con precisión qué componente o superficie presenta una variación de temperatura.
Aparte de sus diferencias de resolución, ambos modelos son en gran medida similares en funcionalidad y pueden usarse para detectar temperaturas que oscilan entre -20ºC y 600ºC (-4ºF a 1.112ºF). Ambas cámaras también ofrecen capacidades de medición mejoradas y pueden detectar temperaturas en cinco puntos discretos (a lo largo del lienzo o dentro de un área específica) a la vez Ambos dispositivos también están fabricados con aleaciones metálicas de grado aeroespacial, lo que los hace adecuados para entornos desafiantes.

Precisión de nivel profesional a precio accesible
Ambos equipos pueden medir temperaturas entre -20°C y 600°C, y ofrecen mediciones simultáneas en hasta cinco puntos distintos de una superficie. El RISION Magic tiene un precio de 139 dólares, orientado a usuarios domésticos y proyectos de bricolaje, mientras que el Magic Pro se vende en 299 dólares, pensado para inspecciones más exigentes. El Magic ya está disponible en preventa desde el 3 de agosto con un descuento de lanzamiento de 20 dólares, y su envío comenzará el 24 de agosto, mientras que el modelo Pro llegará a fines de septiembre a través del sitio oficial y Amazon.
