El nuevo buque insignia de Samsung, el Galaxy S26 Ultra, ha superado satisfactoriamente la legendaria batería de pruebas de resistencia de JerryRigEverything, el popular canal de YouTube especializado en análisis de durabilidad. Los resultados revelan que el dispositivo mantiene su integridad estructural ante situaciones extremas, aunque con algunos matices interesantes en su construcción.
Durante las evaluaciones, el dispositivo fue sometido a los rigurosos test de rayado, fuego y flexión que caracterizan a estas pruebas de tortura. En el análisis del vidrio frontal, la pantalla comenzó a mostrar ligeros rasguños a partir del nivel 6 en la escala de dureza de Mohs, un comportamiento típico de los smartphones modernos de gama premium. A pesar de ello, el escáner de huella dactilar integrado bajo la pantalla continuó funcionando correctamente, lo que sugiere que Samsung ha mejorado considerablemente la confiabilidad de sus componentes biométricos.
Resulta particularmente interesante que el revestimiento Gorilla Armor 2 presente en la pantalla mostró una resistencia más notable ante los arañazos de menor intensidad en comparación con generaciones anteriores, indicando posibles optimizaciones del fabricante Corning en sus tratamientos protectores. La prueba de fuego, donde un encendedor se mantuvo durante aproximadamente 20 segundos sobre la pantalla AMOLED, demostró la robustez del panel, que recuperó su funcionalidad normal tras ser expuesto al calor.
Uno de los cambios más relevantes en la estructura del S26 Ultra es el retorno al aluminio Armor Aluminium 2, abandonando el titanio que caracterizó al modelo anterior. Esta decisión permite un dispositivo más delgado —con apenas 7,9 milímetros de espesor— y más ligero, sin comprometer significativamente la resistencia estructural. Las pruebas de flexión confirmaron que el chasis mantiene su forma original sin grietas o deformaciones permanentes.
Particularmente significativo resulta la mejora en el diseño de los anillos de cámara. A diferencia del Galaxy S25 Ultra, cuyas estructuras podían desprenderse durante las pruebas de estrés, en el nuevo modelo estos anillos ahora se extraen conjuntamente con el vidrio protector de los objetivos. Este cambio representa una ventaja considerable para la reparabilidad, permitiendo que sustituciones de cristales rotos resulten en procedimientos más sencillos y económicos.
Aunque estas pruebas simulan escenarios extremos que rara vez ocurren en el uso cotidiano, proporcionan información valiosa sobre posibles puntos débiles en el diseño. En este caso, el Galaxy S26 Ultra demuestra ser un dispositivo notablemente resistente y bien construido.