La actualización de seguridad de abril de 2026 lanzada por Samsung está generando serios problemas en miles de dispositivos Galaxy S24 y S25 en todo el mundo. Desde que comenzó su despliegue —el 6 de abril para la serie S25 y a mediados del mismo mes para la serie S24—, los usuarios han reportado un drenaje acelerado de batería y sobrecalentamiento que ha vuelto prácticamente inutilizables sus teléfonos.
Los testimonios acumulados en el foro oficial de la comunidad Samsung son alarmantes. Un propietario del Galaxy S24 asegura que su dispositivo apenas dura tres horas con una carga completa y que, además, el proceso de carga tarda hasta cinco horas en completarse. En el caso del Galaxy S25, al menos un usuario reportó que su teléfono llega a cero en apenas dos horas de uso normal.
Tras revisar el consumo de batería en sus respectivos dispositivos, varios afectados apuntan a Knox Matrix como el principal responsable. En capturas de pantalla compartidas en los foros, esta aplicación aparece utilizando una cantidad desproporcionada de energía y manteniendo el procesador en niveles de actividad constantemente elevados. Knox Matrix es un componente central de la infraestructura de seguridad de Samsung: su función es detectar amenazas, aislar dispositivos comprometidos y sincronizar credenciales de forma segura entre dispositivos Android. Precisamente por estar tan integrado en el sistema, no puede desinstalarse de manera sencilla.

Hasta el momento, Samsung no ha emitido ningún comunicado oficial reconociendo el problema. Sin embargo, los moderadores de la comunidad de la marca han comenzado a solicitar a los usuarios afectados que acudan a un técnico de servicio, con el objetivo de recopilar información diagnóstica que permita identificar el origen del fallo con mayor precisión.
La situación resulta especialmente llamativa considerando que Samsung atraviesa un período crítico en su división móvil, con presiones financieras significativas. Que una actualización de seguridad —cuyo propósito es proteger al usuario— termine deteriorando la experiencia de uso de dos de sus buques insignia más recientes supone un golpe adicional a la imagen de la marca. Se espera que la compañía publique en los próximos días un parche correctivo que revierta los efectos negativos del update, aunque por ahora los propietarios de ambos modelos se encuentran sin una solución definitiva a su alcance.