Usuarios de Google Messages reportan un problema que va más allá de una simple molestia técnica: la aplicación estaría insertando y, en algunos casos, enviando mensajes de conversaciones antiguas hacia chats completamente distintos, sin que la persona lo haya solicitado. El fenómeno afecta tanto a teléfonos Pixel como a dispositivos Samsung, lo que descarta que se trate de un problema exclusivo de un fabricante en particular.
De acuerdo con múltiples publicaciones en foros como Reddit, el patrón se repite de forma similar: alguien redacta un mensaje nuevo y, de manera inesperada, la aplicación adjunta o reemplaza el texto con contenido proveniente de una charla anterior, en ocasiones de meses o incluso años atrás. En algunos casos ese mensaje extraviado llega efectivamente a su destinatario original, lo que convierte un simple error de software en una filtración real de información privada.
Entre los ejemplos más llamativos, un usuario de un Pixel 9a relató que, al intentar confirmar la hora de una cita veterinaria para su mascota, terminó enviando por error un mensaje antiguo con un asunto familiar sensible. Otro caso documentado describe cómo un texto de contenido íntimo, extraído de una conversación pasada, se adjuntó a un mensaje dirigido a la madre del remitente. También se han reportado situaciones con códigos de verificación y comunicaciones laborales expuestas de forma involuntaria.
Este no sería un incidente aislado dentro del historial reciente de la aplicación. Ya en 2025, Google había reconocido una falla relacionada con el enrutamiento de mensajes RCS que provocaba el envío de textos a destinatarios incorrectos debido a una memoria caché desactualizada, problema que la compañía intentó corregir mediante actualizaciones progresivas durante ese año y en la llegada de Android 15. Sin embargo, los reportes actuales sugieren que la vulnerabilidad persiste o que ha resurgido bajo una forma distinta, incluso con la función RCS desactivada en algunos equipos.
Por el momento, no existe una solución oficial confirmada. Prácticas como borrar la caché de la aplicación, reiniciar el teléfono, activar y desactivar RCS, o reinstalar Google Messages no han logrado erradicar el comportamiento de manera consistente entre los afectados. Algunos usuarios aseguran que un restablecimiento de fábrica, evitando restaurar las conversaciones antiguas desde la copia de seguridad, detuvo el problema, aunque se trata de un remedio compartido por la comunidad y no de una corrección validada por la propia empresa. Además, resetear el dispositivo sin respaldo puede significar la pérdida definitiva de datos importantes.
Google confirmó haber recibido al menos un reporte formal y solicitó al usuario afectado capturas de pantalla junto con un informe de retroalimentación dentro de la propia aplicación, información que habría sido remitida a su equipo de ingeniería para su revisión. Mientras se espera un parche definitivo, se recomienda a los usuarios revisar cuidadosamente el contenido de cada mensaje antes de enviarlo y mantener la aplicación actualizada a su última versión disponible