Mira el video de este robot que entró a los Records Guinness jugando Ping-Pong

En el pasado era incapaz de “devolver una pelota de Ping-Pong”, pero ahora es un experto. Sin embargo, no nos referimos a una persona, sino a un robot.

Reconocido oficialmente por Guinness World Records por ser el primer tutor robótico de tenis de mesa, y premiado por su “inteligencia tecnológica y capacidades educativas únicas”, la interesante creación de Omron ha recorrido un largo camino durante los últimos años.

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Como se puede ver en el video, la última versión del robot de Omron es un genio con la paleta, y es capaz de mantener cómodamente su posición en un juego en contra de su oponente humano. El robot fue desarrollado no sólo para avanzar la tecnología de controles y sensores de esta compañía japonesa, sino también para armonizar a humanos y robots utilizándolo para enseñar tenis de mesa a las personas que quieran aprender a jugar Ping-Pong.

El líder del proyecto, Taku Oya, explica que el robot funciona utilizando dos sensores de visión y un sensor de movimiento. “Los sensores de visión identifican el movimiento de la pelota, y el sensor de movimiento identifica el movimiento del oponente. También utiliza un controlador que puede analizar la velocidad a mil veces por segundo. Mediante el uso de estos diferentes sensores, es capaz de juzgar al mismo nivel de habilidad de la persona con la que está jugando”.

Una función divertida que ayudó a esta máquina a ganar el título de “tutor” es la pantalla de LED en la red de la mesa de ping-pong, que muestra mensajes de aliento a medida que el juego se desarrolla, y que también cuenta el número de puntos y jugadas.

“En la actualidad son los seres humanos quienes enseñan a los robots cómo comportarse o enseñar”, dijo Oya. “Pero en los próximos veinte años es posible que sea un robot el que enseñe a otro robot, o un robot el que desarrolle otro robot.”

Aunque para muchos estas declaraciones parecen más la trama de una película de ciencia ficción, si de alguna manera Omron termina construyendo un ejército de robots para conquistar al mundo, podríamos intentar distraerlos con unos cuantos juegos de Ping-Pong.