Estas arañas robóticas de Siemens son impresoras 3D autónomas pero con patas

Las arañas pueden dar miedo – especialmente cuando miden un pie de ancho y tienen los ojos como Wall-E-. Pero, por suerte para nosotros, las arañas de la foto de arriba tienen la misma intención que el personaje de Pixar, es decir, ayudarnos. Son una creación de un equipo de Siemens en Princeton, con el objetivo de convertirse en los robots de construcción automatizados del futuro.

Livio Dalloro, el líder del Diseño del Producto, Modelado y Simulación de este equipo de investigación, quien los ha llamado SiSpis -abreviatura de las arañas de Siemens-. “Los SiSpis son una parte más amplia de lo que definimos como Siemens Agile Manufacturing Systems (SIAMS) y representan el núcleo de nuestra investigación sobre sistemas autónomos aquí en Princeton,” subraya Dalloro.

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En lugar de tejer telarañas, estas arañas robot hacen plástico -o algo como harina de maiz- es decir, una mezcla de almidón de caña de azúcar llamado ácido poliláctico. Son impresoras 3D con patas.

Y, según Dalloro, este equipo “está estudiando el uso de múltiples robots autónomos para la fabricación de algunas estructuras, tales como carrocerías de coches, los cascos de los barcos y fuselajes de avión”. Hasan Sinan BanK, que posee varias patentes asociadas y jugó un papel principal en el proyecto, explica que “cada una de estas arañas es capaz de fabricar sólo una pequeña parte de una pieza”.

De manera que, para algo tan grande como el casco de un barco, sería necesario que un ejército de estas arañas trabajaran juntas. Una buena parte de la investigación consistió en la creación de algoritmos que permitan a estos robots coordinar su trabajo. “Excepto los mini motores y los cables de las arañas, desarrollamos todo nosotros mismos desde la mecánica hasta el software“, dijo Dalloro.

Las partes físicas fueron impresas en 3D, y el equipo desarrolló un software único que combina el sistema NX de Siemens y un sistema operativo propio del robot. Al dividir el área en una cuadrícula, los robots usan la longitud de sus brazos para saber el espacio que necesitan cubrir. Un escáner láser y una cámara permiten a estos robots interpretar su entorno.

No sólo estos robots construyen por su cuenta, sino que cuando la batería de uno de ellos está baja, se envía la información sobre su trabajo a otro robot que esté completamente cargado. Así podrá hacerse cargo del trabajo antes de que uno de los robots deje de funcionar y busque una estación de carga.

Dalloro explicó que “su objetivo era crear una plataforma prototipo para la fabricación de máquinas autónomas que puedan entender una tarea, dividirla entre los robots disponibles, y entrar en un proceso de fabricación de una manera colaborativa y coordinada sin necesidad de una programación explícita”.

Bank, por su parte, dijo que  una vez que la tecnología de estas arañas robóticas “madure” tiene multitud de aplicaciones. Pero, aunque estas arañas SiSpis se han estado desarrollando desde 2014, el equipo está todavía trabajando y no hay una fecha de lanzamiento definitiva.